CONSEJOS ÚTILES

Rehabilitar para mejorar, ahorrar y luchar por el cambio climático

Tenemos que empezar a rehabilitar, y un paso importante es llevar a cabo una auditoría energética de la vivienda, que es por así decirlo,  un paso más allá en sostenibilidad y ahorro, en relación al certificado energético de la vivienda, y algo transversal con el Informe de Evaluación de Edificios (en otra ocasión hablaremos de estas herramientas).

Desde abril de 2013 contamos con una nueva legislación que tiene como objetivo mejorar los distintos aspectos de las intervenciones energéticas, derribar las barreras existentes e impulsar la rehabilitación energética en edificios de viviendas y a gran escala. Está constituida por tres Reales Decretos.

1.    Real Decreto 233/2013, por el que se regula el Plan Estatal de fomento del alquiler de viviendas, la rehabilitación edificatoria y la regeneración y renovación urbanas 2013-2016, que tiene en cuenta la naturaleza de las intervenciones en los edificios y las subvenciones estatales al respecto. 

2.    Real Decreto 235/2013, de 5 de abril, por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios que regula todo el proceso de la certificación energética, las obligaciones de los propietarios e inquilinos y los datos e indicadores que tienen que aparecer en el certificado energético. 

3.    Real Decreto 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, que integra el proceso de inspección de un edificio con el certificado de eficiencia energética, cambia varios aspectos de la ley de propiedad horizontal para que se faciliten las decisiones de una comunidad de vecinos en eficiencia energética, establece el papel de la administración pública en las intervenciones urbanísticas en edificios y el de las figuras gestoras de los proyectos. 

Además de estas tres normas, el Código Técnico de la Edificación (CTE) establece las exigencias técnicas sobre seguridad y habitalidad que deben cumplir los edificios conforme a la Ley de ordenación de la Edificación (LOE) y añade los requisitos básicos de eficiencia energética, tanto de los edificios de nueva construcción como de los que están en proceso de rehabilitación.

¿Qué es una auditoría energética y qué implica?

Una auditoría energética es un proceso mediante el que se obtiene un conocimiento suficientemente fiable del consumo de energía de un edificio o vivienda para detectar los factores que afectan a dicho consumo y que permite identificar y evaluar las distintas oportunidades de ahorro energético. Para realizar una auditoría energética hay que: 

    Recopilar datos de diversa índole sobre el comportamiento energético de las instalaciones, desde la envolvente térmica (fachadas, cubiertas y huecos) hasta las instalaciones de calefacción (refrigeración, iluminación, electrodomésticos y equipos electrónicos del inmueble).

    Valorar el estado general de las instalaciones.

    Evaluar el aprovechamiento energético general de las instalaciones.

    Calcular la demanda de calefacción y refrigeración.

    Identificar y cuantificar las oportunidades de ahorro energético.

    Redactar un plan para reducir el consumo energético.

    Fijar objetivos alcanzables de ahorro de energía a corto, medio y largo plazo.

    Asesorar en la instalación de sistemas de monitorización antes y después de la rehabilitación proyectada.

¿Cuál es el coste medio de una intervención energética y qué beneficios puedo conseguir? 

El coste medio para una intervención energética integrada es alrededor de 10.000 € por vivienda, con respecto a la vivienda media española (se entiende una vivienda con un superficie útil de 80 m2). Una intervención energética integrada debe incorporar tanto medidas pasivas (aislamiento de la  envolvente, instalación de elementos de sombreado, etc.) como activas (centralización de las calderas y sustitución por otras más eficientes, instalación de energías renovables, etc.). 

Este tipo de intervenciones pueden conseguir la reducción del consumo energético de un edificio o vivienda de aproximadamente un 80% (depende de las características de la construcción del edificio, su antigüedad y la zona climática en la que se sitúa) en comparación con el consumo previo a la intervención, lo que supone un ahorro medio anual de 680 € en la factura energética doméstica. 

¿Qué aspectos de mi edificio o vivienda puedo mejorar con una intervención energética, además de la reducción del consumo de energía?

Las intervenciones energéticas no mejoran solo la eficiencia energética de un edificio, sino que también incrementan la calidad de vida de sus usuarios, que ven cómo salen ganando en:

Confort acústico porque se aísla tanto el edificio como la vivienda de ruidos externos.

Calidad del aire interior. Gracias a la instalación de elementos que refuerzan la ventilación natural de los hogares (como rejillas) se permite la entrada de aire fresco y la salida del saturado o caliente.

Confort térmico tanto en verano como en invierno, porque se reducen las incomodidades vinculadas al exceso de frío o de calor.

Luz natural. Se disfruta más a través de la renovación o mejora de las ventanas y puertas, y de la utilización de conductores y reflectores de luz.

Y por supuesto el ahorro de luz y gas lo que conlleva además a luchar por el cambio clímatico.

¿Hay subvenciones que apoyen las intervenciones energéticas en las comunidades de vecinos?

El Real Decreto 233/2013, de 5 de abril, por el que se regula el Plan Estatal de fomento del alquiler de viviendas, la rehabilitación edificatoria y la regeneración y renovación urbanas 2013-2016, contempla una serie de ayudas para las intervenciones que opten por:

La mejora del estado de conservación, la accesibilidad y la eficiencia energética de los inmuebles que tienen una antigüedad anterior a 1981 y donde al menos el 70% de su superficie tiene uso residencial y es el domicilio habitual de sus propietarios o arrendatarios.

Los beneficiarios de la ayuda son comunidades de propietarios, agrupaciones de comunidades o propietarios únicos de edificios de viviendas. Las ayudas que se contemplan en el plan para este caso son: 

    Hasta 4.000 € por vivienda para conservación. 

    Hasta 2.000 € por vivienda para mejora de la eficiencia energética (5.000 € si se reduce en un 50% la demanda energética del edificio). 

    Hasta 4.000 € por vivienda para mejora de accesibilidad. 

En todo caso la cuantía no podrá superar el 35% del presupuesto, en el caso de mejora de la accesibilidad podrá llegar al 50%, y en todo caso 11.000 € como máximo por vivienda.

Además en el plan se contempla una línea de financiación, LÍNEA IDAE, que es un programa de ayudas a proyectos integrales de ahorro y eficiencia energética en edificios de viviendas que tiene dos tramos: 

Ayudas públicas directas: Las actuaciones sobre la envolvente y las instalaciones térmicas de los edificios podrán obtener una ayuda de un 20% del coste de la actuación. 

Préstamos reembolsables: en actuaciones que incorporen biomasa o geotermia se podrá financiar entre un 60 y un 100% de la actuación.

Además de estar ya abierta la línea de ayudas de la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha. 

Promociones y Contratas PLP, recientemente ha llevado a cabo un proyecto de mejora para la cubierta de una edificio construido  entre el año 1946-1950 aproximadamente, en el que se ha mejorado el confort de habitabilidad, se ha ganado en aislamiento y seguridad estructural y ha conseguido una mejora en la vida de los vecinos muy importante, así como obras civiles para la instalación de ascensores y mejoras de la fachada..