OCIO

Valdepeñas... y sus expresiones

Valdepeñas es vino, cultura...y siempre se ha caracterizado por ser una ciudad acogedora y muy hospitalaria con el que la visita. Recibe, siempre, con los brazos abiertos, claro, que, en muchas ocasiones, no estaría de más que ese abrazo cordial y caluroso fuese acompañado de un pequeño e ilustrado diccionario en el que vinieran todas y cada una de nuestras expresiones divertidas y tan peculiares.  Expresiones  que sólo nosotros entendemos y qué difícilmente podrán hacerlo los que nos visitan...porque pongámonos en la piel del que llega y que nada más poner los pies en Valdepeñas lo recibimos tal que así: “Arrea, ainas si vienes. Tepaceque...amos, amos, menos mal que me he apercibio y he venido a buscarte. Miatu  que al final llegamos tarde, que los jachos estos van a to estrozo”

Una vez instalado en Valdepeñas, el visitante tiene que estar preparado “pa to”, y más en fiestas porque ahí si es un no parar...lo mismo puedes estar “enciscao” viendo museos o alguna que otra rotonda que hay por aquí o “darte un buen tute” visitando nuestra rica y abundante hostelería. Todo con moderación, porque beber en exceso puede provocar una “costalá” segura, “abocicar” en pleno centro te condena, sí o sí, a “dar de qué hablar” y lógicamente a “dar el cuadro”. El que venga a Valdepeñas no puede ser “delicao”, porque de que te vale venir a unas de las ciudades con más bares por metro cuadrado y no poder quedarse “hartuzo” disfrutando de sus vinos y de su gastronomía.

En Valdepeñas somos muy “llevaeros”, así que si alguien te pide que le acerques, no creas que te está pidiendo que le des algo, no, te pide que lo lleves “anca” alguien...Tampoco hay que ponerse nervioso cuando un valdepeñero te diga que “ahora lo hago”, porque no va a ser inmediato, nuestro “ahora lo hago” es dentro de un rato, sin prisas, por ello, mejor “no ponerse próspero” y ser paciente.

Un detalle muy a tener en cuenta es que en Valdepeñas no oímos, en Valdepeñas “sentimos”, somos muy “abundantes” y como nos oigas pronunciar “andando”, el tema está chungo, tiene que ser gravísimo.  Cocinamos “a nuestro amor”, nosotros no vamos a la feria, vamos a “los caballitos”. Aquí no lloramos a secas aquí “lloramos a moco tendido”, vestimos “a tipo” y en el cine no comemos palomitas, comemos “cotufas”. Si algo no nos gusta lo definimos como “historiado” o si nos gusta menos todavía “vaya una risión”. Aquí no invitamos a los demás a irse, aquí les decimos directamente “tira” y hasta parece que no insultamos, porque con semejante repertorio, que si “un ser”,  que si un “gorio”, un “zamuzo”, “alobao”... parece un tanto ridículo e infantil nuestro interés de querer faltar.

Pero si hay algo que nos caracteriza y mejor nos define a los de Valdepeñas son nuestras ganas de vivir y pasarlo bien, la “juerga” es nuestra y qué mejor que compartirla con nuestra gente y con los que vienen a visitarnos. Para nosotros lo mejor es que el que vino y ya marchó tenga ganas de volver y cuando piense en Valdepeñas piense en “lo que pude reír”