EDUCACIÓN

Una mañana de emociones con el equipo que trabaja con niños con Autismo en el colegio Jesús Castillo y con Estela como protagonista

El sábado 2 de abril se celebra el Día Mundial del Autismo, una fecha señalada en el calendario con el color azul. Hace dos años, en 2013, entrevisté a una madre de Valdepeñas, Cintia de Justi, cuya hija Estela es una niña con Autismo. Cintia es una madre coraje que ha conseguido que sea real aquello de que “la unión hace la fuerza”. Para las profesoras de Estela, es el alma de un equipo que ha conseguido que esta alumna del colegio Jesús Castillo de Valdepeñas, hoy pueda leer, escribir y hablar.

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De izq. a dcha: Carmen, Conchi, Mª Rosa y Mayka. En el centro Cintia y Estela

Estela estudia 1º de Educación Primaria junto a sus compañeros, niños y niñas que comenzaron con ella desde los tres años y que la cuidan, la protegen y se preocupan por ella, algo que ha sido posible gracias a todo el equipo del centro que cada día trabaja duro y con el corazón para que Estela evolucione, para que la sociedad se conciencie y que las familias con hijos que tienen este tipo de trastorno sepan a dónde acudir y tengan más información de cómo deben actuar desde el principio del diagnóstico.

Entramos en la clase de Estela con Cintia, su madre, donde nos esperan Carmen Verdú, Logopeda, Mayka López Díaz, PT (Pedagogía Terapéutica), Conchi Márquez Alcázar, auxiliar Técnico Educativo y Mª Rosa Fernández León, tutora de la niña, con quienes hablamos sobre el Autismo, su experiencia con los alumnos del centro que padecen este trastorno, actualmente son cuatro (1 en infantil y 3 en primaria), y el trabajo que realizan con ellos. La referencia es Estela.

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Carmen, la maestra de Audición y Lenguaje, nos cuenta que trabaja el Lenguaje Oral: “Trabajamos con pictogramas porque estos niños necesitan mucho apoyo visual y comenzamos con un vocabulario cercano a la niña, con estructura de frases que le sean significativas como “mamá me da agua” o “la niña juega en los columpios”, cosas que ella va entendiendo con ese apoyo visual. Se enseña primero con un lenguaje repetitivo y luego dirigido para que poco a poco pueda integrarlo y utilice un lenguaje más espontáneo, más práctico. En general, trabajamos todos los campos del lenguaje oral”. Carmen lleva con Estela desde los 3 años y se emociona cuando habla de la evolución tan importante que ha tenido la niña: “En todo este tiempo Estela ha tenido una evolución muy grande, y a ello ha contribuido que trabaja también con sus padres y con AFAD, un trabajo conjunto que es muy importante. Estela habla con expresiones aprendidas, es capaz de pedir lo que quiera, si no lo hace es porque no quiere o no lo necesita”.

Mayka es la PT y trabaja con Estela la parte cognitiva: “Trabajamos la lectoescritura, con un método global. Todo lo trabajamos en mayúsculas porque para ella es más fácil, ya escribe. Descomponemos las palabras de manera global en sílabas que ella conoce y con estas es capaz de montar palabras. También le presento palabras que no ha trabajado, pero con sílabas que sí conoce y las escribe. Ha habido una gran evolución en este sentido, ya tiene capacidad para ello. Con las frases hacemos lo mismo, las intentamos llevar al plano escrito y como hay muchas palabras que conoce de forma global consigue decir la frase. Trabajamos las matemáticas y en la suma ha avanzado mucho, ha pasado de algo que tenía que ser muy visual a usar sus dedos para contar, la numeración la controla muy bien, estamos hasta el número 59. Estela requiere de elaboración de material visual y hay que adaptarle muchas cosas. Hay una página que se llama ARASAAC, que es un portal de la Comunicación Aumentativa y Alternativa, con la que trabajamos en este sentido”. Mayka considera que la evolución de Estela hoy está a años luz de cómo estaba cuando llegó al centro.

Conchi es la AT, la que se encarga de estar todo el día con Estela y ve todo lo que ha trabajado con el resto de profesoras para que luego “la niña se lo lleve a su madre y le cuente lo que ha hecho en el colegio”. También ha realizado un programa de control de esfínteres con Estela y “ya el pipí lo tiene controlado”, explica Conchi con orgullo. La labor de esta profesional es asistencial y también educativa, considera que gracias al trabajo que realizan en equipo “la evolución de la niña ha sido muy grande”.

La tutora es Mª Rosa, quien sigue las pautas marcadas por las anteriores, prepara material en las áreas de inglés y religión, con pictogramas y fichas, utilizando así las mismas técnicas que el resto de profesoras. Para esta profesora la experiencia de trabajar con Estela ha sido un cambio en su vida profesional y personal: “Ver que la familia se implica tanto hace que piense que lo poco que yo pueda hacer ellos lo van a valorar y eso es de agradecer y te implicas al cien por cien”. Para ella Cintia, la madre de Estela, es un referente a seguir: “Con ella he aprendido a tener paciencia y muchas veces me pregunto ¿qué haría Cintia en esta situación?. Es una inspiración para todas”.

Por su parte, una Cintia emocionada explicaba que su hija no podría estar en mejor sitio: “Todas las profesoras se llevan muy bien, se coordinan perfectamente y consiguen que todo esto se haga más llevadero. Las quiero mucho porque están ayudando a que mi hija evolucione muy rápido”.

Cintia, que es profesora aunque no ejerce, cuenta que no se ve “con una hija que no tenga Autismo, es mía y no la cambio por nada en el mundo, es muy cariñosa y me gusta trabajar con ella cada día, además de buscar y preparar material para utilizar todo el equipo”.

Un gran equipo compuesto por profesoras y familia

Hablamos de equipo, porque realmente lo es, y no se olvidan de Cristina, la primera profesora que trabajó con Estela. Está coordinado y por ello ha conseguido que Estela haya avanzado tanto. Los sentimientos están a flor de piel y contagian su entusiasmo y sus emociones, no pueden evitar unas lagrimas cuando hablan de su experiencia: “Este trabajo es un reto y una satisfacción al ver la evolución tan grande de la niña, pero sobre todo valoramos el trabajo de la familia, su implicación, su fuerza y su tesón, sin ellos nada de esto habría sido posible”.

Consideran que no todo el mundo tiene la capacidad de asimilar lo que tiene Estela como lo han hecho sus padres: “Nosotras somos madres y todo esto tiene que ser un proceso muy duro, porque no todo el mundo lo lleva como lo tiene que llevar. La actitud de Cintia es la actitud que le permite ayudar a su hija, saber lo que necesita, si no aceptas como está tu hijo nunca podrás ayudarle”, explica Mayka quien también insiste en que “Cintia es la cabeza de este equipo”.

Pero todo no acaba aquí porque las profesoras también se siguen formando y este fin de semana asistirán a un curso en Manzanares, en el que el sábado habrá una conferencia impartida por ARASAAC (http://arasaac.org/), una web con mucho material para trabajar con este tipo de niños y que ellas consideran que “es la mejor”.

Finalmente, y tras la entrevista, no se olvidan de algo muy importante, los padres de los niños que comparten curso con Estela a los que agradecen “su ayuda, su colaboración, su comprensión y sobre todo el que vean a esta niña como una compañera más de sus hijos, porque así se lo transmiten a ellos”.

En este enlace podéis leer la entrevista que hicimos a Cintia en el año 2013.

http://www.advaldepenas.com/articulo/moda/cintia-justi-tenia-muchos-suenos-hija-partir-saber-autista-solo-quiero-sea-autonoma/20131005015728017468.html

Y terminamos con una frase que a todas les encanta: "Si enseñamos a los niños a aceptar la diversidad como algo normal, no será necesario hablar de inclusión, sino de convivencia".

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