CIENCIA

Quinto, el primer museo español de momias

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Imágenes enviadas por Jorge Onsulve

Cuando hablamos de momias siempre nos viene a la memoria las del Antiguo Egipto o las andinas. Pero seguro que muchos de los que estáis leyendo este artículo no sabréis que en España contamos con una serie de casos en los que se han descubierto algunos cadáveres en un estado de conservación espectacular debido a condiciones naturales. Pongo énfasis en la condición de conservación natural porque la manipulación artificial de conservación de un fallecido fue una práctica habitual en algunos personajes de alta alcurnia y del clero pero no es el caso que nos atañe.

En primer lugar me gustaría situar geográficamente a Quinto. Este municipio se encuentra a 43 kilometros de Zaragoza. Capital de la Ribera Baja del Ebro cuenta en la actualidad con 2055 habitantes. Cuenta con una historia muy rica y el patrimonio arquitectónico lo lidera la iglesia de estilo mudéjar dedicada a la Asunción.

Y fue en esta iglesia, tras la rehabilitación del suelo para instalar la calefacción en 2010, donde se encontraron una serie de enterramientos típicos de las iglesias de aquel periodo. En este caso estamos hablando de los siglos XVIII-XIX. Seguro que todos recordamos las sepulturas en el suelo de algunas catedrales como la de Barcelona.

Lo normal es encontrar osarios incluso de varios individuos por enterramiento. Pero en este caso del que os estoy hablando la sorpresa fue mayúscula cuando el estado de conservación de algunos de los cuerpos encontrados presentaba una calidad sensacional.

En este extracto de Mercedes González, Directora del Instituto de Estudios Científicos de Momias, nos habla de los problemas tras la exhumación de las momias:

“Se trata de una momificación natural, propiciada por las condiciones medioambientales del terreno en el que los cuerpos fueron enterrados, pero lamentablemente, al haber variado estas tras la exhumación de los cuerpos, muchos de ellos habían comenzado ya un período irreversible de deterioro. Las autoridades competentes nos pidieron que elaborase un informe sobre el estado de los cuerpos y que incluyera unas medidas que garantizasen su conservación futura. A raíz de dicho informe se decidió que había que realizar una intervención de urgencia en algunas de las momias entre las que elegí cinco de ellas, dos de adulto y tres infantiles. Los trabajos de conservación preventiva se llevaron a cabo entre los meses de abril y mayo de 2015”.

mercedes y momia

Por desgracia es un fenómeno habitual, tanto en momias artificiales como naturales. Pero con un buen equipo de expertos en conservación, este deterioro se minimiza al máximo.

En estos momentos las momias se encuentran en un almacén bajo unas condiciones estrictas de conservación antes de ser expuestas en el museo definitivo que se situará en una de las capillas del actual edificio de la iglesia antes mencionada denominada el Piquete, destinada actualmente para fines municipales.

Se prevé que el museo abra sus puertas para mayo de este año.

Algunas de las momias expuestas presentan algunas características sensacionales en la indumentaria. En algunos casos fueron vestidas con hábitos de monjes, los bebés fueron introducidos en féretros ricamente decorados con vestimentas de seda y lino. Otros elementos destacables son los zapatos. Una curiosidad es que los zapatos antes de del 1850 no presentan horma de izquierdo-derecho. De esta forma podemos determinar la antigüedad de estos cuerpos.

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Para finalizar, me gustaría recordar a los lectores que estos tipos de exposiciones no deberían suscitar repulsa o considerarlas como algo macabro. Fueron personas que vivieron, amaron y sufrieron y que en algunos casos no les dio tiempo de vivir lo suficiente para ni siquiera disfrutar de una vida intensa y feliz.

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Este descubrimiento supondrá el reconocimiento y el interés de la comunidad científica y el respeto y el recuerdo de aquellos que visiten la exposición.

Para un egipcio lo más importante no era que su momia o su tumba fueran destruidas, lo más importante era borrar su nombre, porque si borrabas el nombre el recuerdo desaparecía y el sujeto dejaba el mundo del Más Allá para adentrarse en los infiernos.