Cannabis medicinal, desde los cultivos caseros autoflorecientes hasta los medicamentos más aceptados de la industria

 CBD
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El mundo del cannabis medicinal, a partir de la plantación de cepas autoflorecientes de las más productivas, la legalidad de la planta en varios países y la difusión de información, está cada vez menos estigmatizado como método para tratar y prevenir problemas salud.

En la actualidad, la planta está siendo utilizada para tratar condiciones o enfermedades de gran complejidad y también para mejorar la calidad de vida. Partiendo de esta idea, te explicamos de qué va todo este movimiento de la medicina y cuál es su estado en el presente.

Los usos medicinales del cannabis

Si bien la ciencia ha demostrado que el cannabis tiene propiedades terapéuticas, cuando se habla de cannabis de uso medicinal y/o suministrado por médicos, se suele hablar del cannabis de grado médico, el que cumple con las normas internacionales para medicamentos herbales.

Este está siendo utilizado para tratar enfermedades como la Esclerosis Múltiple o la epilepsia infantil, de la cuales se conocía muy poco hace décadas.

Tal y como comprobó el Departamento de Neurología del Hospital Augusta Anholt, en Isselburg-Anholt, Alemania, el aerosol de cannabis Sativex proporcionó un alivio consistente en el tratamiento de la espasticidad y el dolor neuropático que acompaña la Esclerosis Múltiple.

No obstante, en Estados Unidos, la medicina está apoyando el medicamento a base de cannabis Epidiolex, el cual se utiliza para el tratamiento de dos formas graves de epilepsia infantil: el síndrome de Dravet y el síndrome de Lennox-Gastaut.

Por otro lado, además de medicamentos, especialistas y profesionales de la salud también advierten del poder medicinal de la marihuana por medio del CBD.

Asimismo, estudios brasileños en el 2014 confirmaban una efectividad del cannabidiol en el tratamiento del estrés, la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, en el 2015, comprobó que el CBD reducía el estrés y, a su vez, también combatía la ansiedad social a medio-largo plazo y trastornos de estrés postraumáticos, de pánico y obsesivo compulsivos.

Gracias a la difusión de estos hallazgos y estudios sobre este derivado del cannabis, las personas han comenzado a utilizar y recomienden el CBD para mejorar la calidad de su descanso, estimular el apetito y mejorar el estado de la piel.

Las cepas autoflorecientes son las preferidas para cultivos medicinales caseros

Las propiedades curativas del cannabis también pueden obtenerse de cultivos caseros.

En este sentido, las cepas autoflorecientes más productivas son de las favoritas por su tiempo de floración, rendimiento, sabor y concentración de THC, pero también de CBD.

Su proceso de cultivo es sencillo, razón por la cual ha ganado muchos adeptos, ya que la planta florece por sí misma, sin necesidad de someterse a una cantidad específica de horas de luz y puede darse en espacios cerrados, aunque estos deben ser frescos de igual manera.

La mayoría de los cultivadores novatos llegan a las cepas autoflorecientes más productivas en busca de controlar al máximo la calidad de la hierba y las dosis a ingerir, razón que también sostiene su popularidad en el mercado.

También hay un público que simplemente la cultiva con fines recreativos, aunque no significa que no disfruten de los beneficios del CBD.

Hay muchas razones para disfrutar del cannabis y el CBD, y si la ciencia lo permite, pronto tendremos muchos más.