CULTURA

Carlos Núñez: ‘Suele pasar que durante el concierto la gente se emociona, vive cosas increíbles, lloran, ríen y pasa de todo’

Carlos Núñez es uno de los músicos más influyentes a nivel mundial en cuanto a música celta se refiere. El gallego estará en Valdepeñas el próximo 28 de diciembre ofreciendo un concierto diferente. En él, Núñez pretende que el público de Valdepeñas viva una experiencia y aprenda multitud de cosas sobre la música celta. En advaldepeñas hemos hablado con él sobre su trayectoria, sobre su último disco, Inter-Celtic y sobre sus proyectos de futuro, entre otros temas.

carlosnuñez (Copiar)

Tu último disco se llama Inter-Celtic, ¿cómo lo definirías?

Inter-Celtic es un disco que lo hemos lanzado para que el público americano descubra cómo es nuestra música celta. Ellos tienen una visión de la música celta a través del cine con películas como Brave Heart o Titanic, pero lo que más les fascina es descubrir que, de la misma forma que Irlanda y Escocia llevaron la música celta a Estados Unidos, los españoles la hemos llevado por todo latino América. Ese ida y vuelta de las músicas tradicionales y de instrumentos tradicionales como la gaita, que aún hoy se tocan en la península, han posibilitado cantidad de posibilidades, de colores y de ritmos que les fascinan. Inter-Celtic ya no es Irlanda o Escocia, es todos los países que tenemos música celta haciendo un gran género juntos.

El año pasado estuviste por América, tanto en América del Norte como del Sur, ¿qué tal la experiencia y cómo fue la acogida del público?

Estados Unidos yo creo que es el país en el que he dado más conciertos a lo largo de estos veinte años. Siento que hace veinte años, cuando empecé, aún no estaban preparados que ‘from Spain’ les llegase este tipo de música porque ellos lo que esperaban de España era que les llegará una guitarra y de pronto se encontraron con esta nueva música. Pero ahora sí que están preparados y les fascina la capacidad que tenemos para unir a la gente. Siempre me dicen ‘ponéis a todo el mundo junto’, es decir, a los latinos, a los irlandeses y a los europeos y me preguntan cómo se hace eso. Yo siempre les digo que es la música y la tradición lo que nos une y eso es fantástico. Yo creo que tenemos un mensaje de cara al mundo y a la gente que puede aportar muchas cosas.

No sé si podrás contarme alguna anécdota reseñable de esos viajes que has realizado a Estados Unidos.

Ha habido muchísimas. Recuerdo mi primer concierto en Nueva York cuando llegamos y toqué con mis maestros, The Chieftains, en el Carnegie Hall y ese día era el 50 aniversario de Roger Daltrey, cantante de The Who, y de pronto me vi tocando con Alice Cooper, Sinéad O’Connor, con The Who, con una orquesta sinfónica y con The Chieftains. Yo no me lo podía creer porque lo más curioso es que no sabía quién era esa gente. Estaba encantado porque estaba con mis maestros y con mi grupo admirado. Años más tarde descubrí quién era esa gente.

También recuerdo que de pequeño movía el pie al tocar en el conservatorio y a mí me decían que no se podía mover el pie y lo dejé, pero al ir a Estados Unidos y al dar conciertos allí, mi pie se volvió a mover otra vez siguiendo el ritmo. Todo eso se lo debo a conciertos como aquel cuando de pronto descubres que la gaita era la guitarra eléctrica de la edad media.

La gaita lleva con nosotros unos 1000 años y cuando apareció fue un bombazo porque era un instrumento muy potente que podías tocar delante de cientos de personas cuando no había electricidad y no había amplificación. La gaita fue una revolución en toda Europa y desde entonces, por ejemplo, muchos guitarristas han utilizado truquitos que vienen de la música de gaita, al igual que ha sucedido al contrario al aprender el lenguaje guitarrístico y aplicarlo a la gaita.

Otra de las anécdotas que me han sucedido en América es que empezaron a llamarme el ‘Jimmy Hendrix of the pipes’ porque Hendrix era de Seattle y Seattle es igualito a Vigo, que es donde yo vivo y nací, porque siempre está lloviendo. En estos lugares o haces música o estás fastidiado.

Ahora que mencionas tu tierra. Eres uno de los embajadores musicales de Galicia, ¿es esto una responsabilidad?

Es estupendo el sentir que vas abriendo caminos nuevos y el sentirte en la proa del barco por el mundo con la libertad de poder ir por aquí y por allá. Es, además, una sensación increíble el haber partido, el empezar a girar por el mundo hace veinte años y ahora que vuelvo a España encontrar que toda una nueva generación, cantidad de chicos y chicas que estudian, que han estudiando y viajado y saben también qué es la cultura global, que les gusta la música tradicional.

Hoy se aprecia la gastronomía española o los vinos. Hace unos cuantos años serían los vinos franceses los que tendrían fama y ahora se ha conseguido darle un valor a esos vinos tradicionales. Pues lo mismo está pasando con nuestra música tradicional. Noto que hay cantidad de gente joven que está ahí, que es buenísima y que no sale en los medios, y me encantaría apoyarles porque, de la misma forma que a mí me ayudaron The Chieftains, a mí me gustaría llevarlos por el mundo. Veo en ellos esa energía que me recuerda muchísimo a cuando yo empezaba y creo que en breve va a volver a haber un boom de la música tradicional o de la música celta en España.

Desde que empezaste a tocar la gaita, ¿cómo ha ido evolucionando tu música?

Siempre he operado desde la filosofía celta buscando las conexiones. Yo creo que en la vida puedes llevar dos filosofías: una hacia dentro diciendo que lo mío es diferente y único y otra consistente en buscar los puntos en común y las conexiones. Esa es la filosofía celta. Así es mi música desde mi primer disco ‘Irmandade das Estrelas’ hace veinte años.

Ahí presentamos todo un arcoíris de posibilidades cuando empezaba a tocar con músicos de Irlanda y Escocia o, de pronto, decía ‘vamos a buscar la conexión con el flamenco’ y grabábamos con músicos flamencos o con músicos de toda España creando las conexiones entre la música de La Mancha, del Norte, del Mediterráneo o del Atlántico. O de pronto nos íbamos a Latinoamérica y descubríamos que en Cuba se mezcló la música celta con la afroamericana y lo mismo pasó en Brasil. También hemos grabado las bandas sonoras de películas como ‘Mar Adentro’ o hemos realizado cantidad de colaboraciones con el cine. También hicimos un disco pop con música celta que fue número uno dentro de los 40 principales, un disco entero y una película en Brasil.

Cada disco hemos ido siguiendo cada una de esas vidas que fui adquiriendo desde el principio y ahora tengo la sensación de volver al inicio tras recorrer el mundo. Ahora vuelvo a mi país y el público que teníamos cuando saqué mi primer disco sigue ahí y sigue viniendo a todos mis conciertos pero además noto que hay una nueva generación de gente joven que está descubriendo todo esto con muchas ganas.

Ojalá y consigamos meter a mucha gente en el concierto de Valdepeñas, que será el primer concierto que hagamos en ese teatro, porque todos los conciertos de la gira se van a llenar. Espero que Valdepeñas no nos falle. Yo sé que la música celta es algo nuevo por allí pero creo que hay un público para nuestra música y que La Mancha también tiene una sensibilidad para todo esto.

En Valdepeñas estarás el próximo 28 de diciembre, casi acabando el año, ¿qué balance harías de este 2015?

Ha sido increíble. Iniciamos el año en el Musikverein de Viena, una sala de conciertos donde se hacen los de año nuevo y que es como la catedral de la música clásica en el mundo. Fue algo maravilloso. Después fuimos por Escocia, Glasgow y realizamos 50 conciertos en Estados Unidos y otros tantos por Europa.

Ahora cerramos año volviendo a casa por Navidad. Estoy muy contento porque noto que hay muchas ganas en el público. Además, el año que viene será el veinte aniversario del primer disco y, aparte de querer hacer muchas cosas, me encantaría empujar a esos nuevos valores  y a los nuevos talentos para darles visibilidad.

Yo creo que si cualquier músico clásico diese un concierto en el Musikverein o en Washington, como hemos hecho nosotros este año, saldría en la televisión. Nosotros parece que no existimos en los medios y toda esa energía está ahí calentándose y en poco tiempo esperamos que explote.

¿El de Valdepeñas será tu último concierto del año?

No. Después de Valdepeñas cerramos el año en el Palau de Barcelona. Sé que pilla un poco retirado Valdepeñas de Barcelona pero me apetecía muchísimo dar un concierto en Valdepeñas.

Como mago de las gaitas y las flautas que estás considerado, ¿qué ‘trucos’ presentarás en Valdepeñas?

Vamos a hacer un concierto en el que la gente tiene que vivir una experiencia. Esto no es un concierto normal, esto es una cosa muy profunda. La gente tiene que vivir un viaje iniciático. Al terminar el viaje, algo tiene que haber nacido en ti y tiene que haber cambiado y suele pasar que durante el concierto la gente se emociona, vive cosas increíbles, lloran, ríen y pasa de todo. Al final, es todo una locura, porque el público baja al escenario y acaba bailando con nosotros. Son conciertos diferentes porque no es un concierto normal, es casi una experiencia.

¿Hay cierto miedo a que la gente pueda rechazar este tipo de música en Valdepeñas?

Yo espero que el público de Valdepeñas siga lo que estamos viviendo en el resto del mundo que es que el público está disfrutando muchísimo de estos shows que damos. Mira, te voy a poner un ejemplo. En Estados Unidos los publicistas me decían ‘Carlos, el público no quiere que se le eduque, quiere pasarlo bien’. Para mi sorpresa y de lo que más contesto estoy es que al final de los conciertos el público americano acaba diciendo que se lo ha pasado fenomenal y que ha aprendido muchas cosas. Eso para mí resume estos conciertos porque la gente se lo pasa fenomenal y aprende muchísimas cosas de la historia y de todas esas conexiones sorprendentes. Ya te digo, se están llenando todos los conciertos y espero que Valdepeñas no sea menos.

Por último, aparte de dar visibilidad a esos futuros talentos, ¿qué proyectos de futuro tiene Carlos Núñez?

El primero va a ser el aniversario de ‘Irmandade das Estrelas’, que fue un disco que produjo un boom de la gaita en los años 90. Vamos a hacer muchas cosas relacionadas con este disco. Curiosamente, una de novedades que saldrán primero es una colaboración que acabo de hacer con Carlos Saura, el director de cine, en su nueva película. Hemos juntado gente de veinte años de toda España y ha sido una experiencia súper impactante porque entre ellos no sabían que podía haber tantas conexiones. El año que viene van a pasar multitud de cosas en España porque queremos celebrarlo a lo grande con muchas colaboraciones.