EDUCACIÓN

Celebrado un taller de música con Pedagogía Waldorf en Valdepeñas

El día 10 de diciembre la Asociación “Luz del Jabalón” realizó un taller de música con Pedagogía Waldorf dirigido a niños de 3 a 6 años bajo la batuta de María del Mar, licenciada en Pedagogía , con estudios de violín por el conservatorio de Ciudad Real y actualmente ha cruzado el meridiano de la formación reglada Waldorf. “Nos encandiló con su sabiduría escondida detrás de su entrañable sonrisa a grandes y pequeños”, explican en nota de prensa.

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En ella aseguran que “nos sentimos muy agradecidos por la gran acogida que tuvo, acudieron más de 30 niños acompañados de padres, lo que nos hizo ver que era una necesidad de la población. Hoy la neurociencia explica como cantar y bailar juntos en un grupo ayuda al desarrollo de los niños a ser más sensibles con los otros, más sociables, a estar más tranquilos y alegres entre ellos y fomenta el altruismo”.

La música –continúan explicando- nos produce bienestar ,estabiliza el ritmo cardiaco, mejora la oxigenación, libera dopamina y eso nos hace sentir bien. Es beneficioso desde la perspectiva emocional escuchar música pero desde la perspectiva cognitiva es mejor practicarla, así la activación simultánea de áreas sensoriales y motoras al tocar un instrumento musical conlleva mejor capacidad general como memoria de trabajo ó atención. A través del canto y el movimiento integramos ambos hemisferios y con ello nuestras capacidades racionales con las intuitivas, creativas, analíticas, cognitivas y emocionales.

En el taller pudieron aprender con:

Las rimas cantadas: están basadas en aspectos sanadores de los distintos sonidos, ritmos y movimientos. Haciendo una combinación de estos aspectos las rimas se hacen ricas y sutiles, se convierten en juego, en un medio de encuentro de alegría y diversión entre el adulto y el niño.

Rimas ricas en sonido y ritmo acompañadas con movimientos de los dedos (motricidad fina) de todo el cuerpo, masajes que tienen en cuenta los aspectos evolutivos del desarrollo sensomotor y neurológico del niño. Fomenta la integración sensorial, lateralidad, geografía corporal, orientación espacial, reflejos arcaicos….aunque también la contención, la autoestima y el equilibrio. Teniendo en cuenta que en el niño la experiencia física y sensorial se torna en experiencia existencial.

Los niños pudieron tocar desde el violín y el arpa pentatónica ó el xilófono hasta maracas, panderos, palillos, castañuelas ó tamborcitos caseros…..

El colofón fue escuchar como María del Mar hacía hablar al violín para nuestro deleite y el de los niños.

En definitiva, “una experiencia inolvidable digna de continuarse para descubrir cada día un poquito más las ventajas de una educación libre y respetuosa con la evolución individual y única del niño que promueve la Pedagogía Waldorf”.