MODA Y SALUD

Ana Isabel Delgado: “El Yoga es una filosofía de vida que llevada a la práctica te ayuda a relajarte ante situaciones de tensión”

Ana Isabel Delgado Moya es valdepeñera, arquitecto y que un buen día vio como su vida cambiaba con el Yoga. Hoy y después de 10 años es casi profesora de Yoga. Comenzó a practicar esta disciplina en el año 2004, con Arantxa “Naya” la dueña de Mandala, y a formarse para dar clases en 2010. Con ella hemos hablado de Yoga, de los beneficios que aporta y de cómo cambió su vida.

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¿Qué es el Yoga?

Es una filosofía de vida. Todo lo que tú practicas en clase de Yoga si lo llevas a tu vida cotidiana al final lo conviertes en una filosofía de vida, lo que es difícil es llevarlo a la práctica, la teoría todos nos la sabemos, pero luego hay que practicarla. Con el Yoga aprendes a respirar y a relajarte, porque si practicas una postura y no llevas bien la respiración, eso no deja de ser un mero ejercicio de estiramiento, pero si aprendes a respirar y a relajarte y eso lo aplicas en tu día a día, al final ante situaciones de tensión consigues esa relajación.

¿El Yoga es para mayores y niños?

Sí, todo el mundo a cualquier edad puede practicar Yoga, abuelos, jóvenes, mayores y niños, cada uno en la medida que puede, es decir, no tienes porqué buscar la postura perfecta, sino buscar la comodidad en la postura. Es cuestión de tiempo, no es lo mismo en primer año, hablo de las clases, que cuando ya llevas dos o tres. Ahora que estamos comenzando las clases, hay gente que no ha hecho nada en todo el verano y tienes que empezar a practicar, quitando telarañas de todos los músculos, hay que empezar a estirarlos para luego poderlos tonificar.

¿En qué sentido te cambia la vida cuando practicas Yoga?

En todo, por ejemplo, la forma de vestir porque te vas más por lo cómodo, la forma de actuar ante un problema, el comportamiento que te hace estar más serena. Al principio, cuando haces la formación te planteas que no quieres cambiar, pero después te das cuenta que sí, que cambias y contigo lo que te rodea.

¿Cómo enseñáis Yoga a los más pequeños?

Aquí tienes que cambiar la forma, porque con ellos lo que haces es enseñar desde el juego. Cambias continuamente de actividad, por ejemplo, te tienes que convertir en un niño, les haces un circuito en el que hacen la postura del árbol, con una cuerda en el suelo les enseñas a andar como si fuera una cuerda floja suspendida en el aire, llegamos hasta la colchoneta y hacemos volteretas, saltamos aros y así lo haces más dinámico. Tienes que ir cambiando, cansarles un poco, para que puedan ir entrando en la meditación y la respiración, o la relajación. Hacemos la respiración de la abeja, que consiste en taparse los oídos y haciendo el sonido del zumbido de la abeja, este lo oyes interiormente y eso te calma. Y todo esto les ayuda cuando están nerviosos, porque además les aconsejamos que cuando estén inquietos en casa, que lo practiquen y la verdad es que se les queda.

Eres arquitecto y de pronto te dedicas al Yoga ¿Por qué?

No es que haya cambiado la arquitectura por el Yoga, es que no hay trabajo en mi profesión y como tengo la posibilidad de dedicarme a esta disciplina pues la aprovecho, y la disfruto también.

¿Hay religión en el Yoga?

Hay unas creencias que por supuesto nadie te obliga a creerlas, hay quien llega a ser vegetariano, otros creen en la reencarnación, que somos almas que bajamos a la tierra para limpiar nuestro Karma de otra vida anterior porque  has podido hacer alguna maldad, y así vas evolucionando. Pero insisto, no todo el mundo que practica Yoga piensa así.

¿Y tú crees en ello?

A ver yo empiezo a  creer en algo, en cosas que me planteo, hay cosas que están ahí, hay dudas. Igual que los católicos, tendrán sus dudas, yo también. Lo que está claro, es que esta filosofía no es mala, y que tú coges lo que es positivo de lo que te están contando, lo aplicas. Hay libros, igual que están los evangelios, y yo leo una cosa y leo otra, y todo tiene cosas buenas, pues lo que hago es aplicarlas. Una no tiene porqué estar en contra de la otra. Hay que coger lo mejor de cada cosa para aplicártelo a ti misma y a los que te rodean.

Cuándo meditas, ¿tu mente se queda en blanco o qué haces?

La meditación es complicada, no es poner la mente en blanco, es dejar pasar pensamientos que te van invadiendo cuando empiezas a meditar, es dejarlos pasar como si fueran una película, te limitas a ser un observador, es observar lo que la mente hace. Hay que sentarse, relajado con los ojos cerrados y dejar  fluir tus ideas, como fluyen las imá­genes en una pantalla. Obsérvalas, míralas, hazlas tus objetos. Surge un pensamiento: contémplalo profundamente. No pienses en él; sólo obsér­valo. Si empiezas a pensar en él, no serás testigo: habrás caído en la tram­pa. .Es difícil, y lo consigues a base de mucho tiempo y de práctica.

¿También se puede adelgazar con el Yoga?

Sí, por supuesto, aparte de tonificar puedes adelgazar. Una práctica regular te pone en movimiento y te ayuda a quemar calorías, y las dimensiones espirituales y emocionales de tu práctica pueden estimularte a comer menos y a regular los problemas de peso en un nivel más profundo. El Yoga puede también inspirarte a conseguir ser más consciente en los hábitos alimenticios, una práctica especifica es utilizar los abdominales hipopresivos, que consisten en meter el bajo vientre, inspirar en dos partes, sueltas en cuatro, sueltas todo, te quedas sin aire, en retención al vacio y en esa retención metes el estómago, aguantas 10 segundos, sueltas aire, haces una respiración profunda y eso estáticamente te ayuda a tonificar los músculos. Los aplicamos a posturas de Yoga, sobre todo a ásanas en las que se trabaje los músculos del abdomen. En el Yoga hay ásanas de flexibilidad, de fuerza, de equilibrio, entre otras, y dentro de ellas hay específicas para prevenir la ciática, para sanar la espalda, para abrir las caderas, para embarazadas, específicas de abdominales, entre otras.

¿Y cómo trabajas con las embarazadas?

Con ellas sobre todo trabajamos los músculos de suelo pélvico, caderas, todo lo que son los músculos que rodean el feto y los que necesitan para el momento del parto. Igual que en el otro tipo de Yoga se usa la respiración con el hipopresivo, aquí estamos usando otra respiración, respiración completa, pero a partir del sexto mes sólo con costillas y clavícula, es muy importante también trabajar el suelo pélvico, para ello cerramos y abrimos al ritmo de la respiración el perineo  hasta el ano, que es un cierre energético, el mulabanda. Con esto subimos la energía hacia arriba, fortalecemos el músculo que luego a la hora de dar a luz te ayuda, después del parto esos músculos que se han quedado flojos se cierran y no se te escapa, por ejemplo, la orina. También toman conciencia de su bebé, mientras practican estos ejercicios.

¿Qué es el Yoga Integral?

Es la practica conjunta de bhakti yoga, gñana yoga, hatha yoga, karma yoga, raya yoga y tantra yoga. Practicas: bailes, danzas, meditaciones, ásanas, pranayamas. No te centras solo en una cosa, sino que realizas todo.

¿Qué beneficios tiene hacer Yoga?

La mejora de la flexibilidad es uno de los primeros beneficios más claros en la práctica del Yoga, se fortalecen los músculos que nos pueden proteger de dolencias como la artritis o el dolor de espalda, se fortalece la masa ósea, El Yoga hace que la sangre fluya y transporta mas oxigeno a las células, Las posturas invertidas, (La Vela por ejemplo), instan a la sangre venosa de las caderas y las piernas a que fluya hacia el corazón desde donde es lanzada a los pulmones para ser oxigenada y refrescada. Esto es de mucha ayuda si se sufre de hinchazón en las piernas, debido a problemas de corazón o de riñones. El Yoga desciende el nivel de cortisol (hormona del estrés), en el Yoga se tiende a tomar menos respiraciones con mayor volumen, lo cual es calmante y más eficiente. Con el Yoga y la meditación intensificamos la consciencia despierta. Y cuanto más consciente eres, será más fácil liberarse de emociones destructivas como es la ira.