OCIO Y TIEMPO LIBRE

Celebrar una comunión puede costar entre 1.700 y 3.000 euros dependiendo de la ciudad donde se celebre

Según un estudio realizado por la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes (FUCI) con el objetivo de dar a conocer lo que puede costar celebrar una comunión, los precios pueden variar en función de la ciudad donde se celebre. Así, por ejemplo, Madrid, Barcelona y Valencia son las más caras, con una media de más de 3.000 euros. Sin embargo, la provincia de Ciudad Real es de las más económicas con una media de 1.800 euros.

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El banquete es el gasto más importante de una comunión y dependiendo del número de invitados puede salir más cara o más barata. El cubierto puede ir de 25 euros en adelante.

Otro gasto importante es el traje de comunión que varía según el modelo, por ejemplo, el vestido de las niñas puede comprarse desde 200 euros y el traje del niño desde 160, a lo que habría que sumar los complementos.

El reportaje de fotos o vídeo, recordatorios y regalos para invitados puede estar entre 238 y 630 euros.

A todo ello hay que añadir el entretenimiento de los pequeños: animación, hinchables, entre otros, que incrementa el coste.

Madrid, Valencia y Barcelona son las tres capitales más caras con un coste medio de unos 3.171 euros, prácticamente el doble que en Tenerife, la ciudad más barata para celebrar la comunión. Por encima del coste medio se sitúa también San Sebastián, Pamplona, Murcia y La Rioja. Por el contrario, Santander, Vigo Valladolid, Zaragoza, Palma de Mallorca, Sevilla, Oviedo, Ciudad Real y Cáceres son ciudades más económicas, según el estudio de FUCI, quién también hace algunas recomendaciones interesantes, como son:

- Comparar precios y calidades y hacer con tiempo un cálculo de nuestras posibilidades económicas ajustando el presupuesto con medidas de ahorro en la elección del traje, su compra, alquiler o reciclado.

- Pedir un presupuesto al restaurante.

- Visitar varios establecimientos, comparar precios, asegurarse de si se incluyen en el precio todas las bebidas y, además, comprobar si hay algún tipo de servicio adicional, como animación o zona de juegos.

- Pedir la factura para tener un justificante en caso de que fuera necesario hacer alguna reclamación.