OPINIÓN

Mi agradecimiento al Ejército y al Ministerio de Defensa

No por manida deja de tener vigencia aquella conocida frase que dice, que de ser bien nacidos, es ser agradecidos, y yo quiero expresar mi agradecimiento sincero tanto al Ejército de Tierra como al Ministerio de Defensa, y lo voy a personalizar en el teniente general Jefe del Mando de Personal, Juan Enrique Aparicio Hernández-Lastras por proponerme para la condecoración del Mérito Militar con distintivo blanco, en su categoría de Cruz, así como en el Jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME), Jaime Domínguez Buj por mostrar su aprobación, y a la Subsecretaria de Defensa, Irene Domínguez-Alcahud Martín-Peña, por su concesión, entre otras personalidades.

angel lopez sanchez (Copiar)

Años después de mi regreso de Cerro Muriano (Córdoba), en donde presté el servicio militar, propuse a la Junta de Gobierno de la Muy Ilustre y Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús Caído y María Santísima de la Esperanza, de Valdepeñas, que se le otorgara la Presidencia de Honor a las Fuerzas Armadas, y tras su aceptación, se hicieron los tramites oportunos teniendo como punto de referencia la antigua Capitanía General de la Región Militar Centro y la primera Unidad de contacto fue el desaparecido Regimiento de Artillería, Información y Localización de guarnición en Ciudad Real.

Camino ya de 30 años desde que se produjo esa feliz circunstancia, los hermanamientos y vínculos de la citada Cofradía con los Ejército de Tierra y del Aire, así como con la Armada, están muy consolidados, y hay una gran cooperación mutua.

Opino que cuando más se conoce al estamento militar, más se le quiere. Las Fuerzas Armadas, durante las 24 horas de los 365 días, ayudan a preservar la inestable paz internacional, protegen la seguridad de España a través de la vigilancia de los espacios terrestre, aéreo, marítimo y cibernético, y colaboran en numerosas tareas de protección a los ciudadanos, a la sociedad a la que sirven por mandato constitucional.

En mis continuos contactos con múltiples unidades militares, observo la buena preparación profesional y la demostrada calidad humana de sus componentes, poniendo su vocación de servicio a disposición de los demás.

Actualmente están presentes en doce escenarios internacionales, y es loable su espíritu de sacrificio en situaciones de catástrofe.

Estoy convencido de que la identificación es cada vez mayor entre los ciudadanos y sus Fuerzas Armadas, y por eso me satisface mucho que me hayan concedido esta condecoración, que uno con gran cariño a la que en mayo de 2013 me entregó mi admirada Guardia Civil.

Reitero el agradecimiento a quienes he citado al principio de este comentario y agradezco las innumerables muestras de afecto recibidas desde puntos tan insospechados como Líbano, Alemania, Italia y de todas las Unidades con las que la Cofradía de la que soy Secretario General está hermanada, y de todos los ciudadanos de Valdepeñas o donde quiera que residan, que se han alegrado de esta concesión que debo entender que habré hecho méritos para poder lucirla junto a mi corazón agradecido.