OPINIÓN

En mi barrio estamos de suerte

Fotos cedidas por vecino calle Antonio María Vasco
Fotos cedidas por vecino calle Antonio María Vasco

En mi barrio estamos de suerte. Hemos pasado del negro al gris; si, sólo al gris porque para pasar al blanco hay que ver cómo evolucionan los protagonistas de la historia. Es nuestra desescalada particular, pero de duración mucho más larga en el tiempo.

Hemos dado  el primer paso. Hoy sábado (a las ocho en punto, para más señas) las “moto sierras” de los operarios de nuestro Excelentísimo Ayuntamiento  daban el visto bueno a lo que tanto tiempo, horas y esfuerzos nos ha logrado conseguir. El árbol, el famoso árbol que ya no dejaba casi paso a nadie, ha pasado a la historia. Sólo la  parte que ya se adentraba en la calle, no se vayan a hacer ilusiones. Corte esperado y necesario que ha dejado a la vista, aún con más crudeza, el abandono y la desidia de quienes han sido y, quizás, siguen siendo los responsables municipales, fiscalmente hablando, de ese solar.

Ha sido el esfuerzo de los vecinos, pero sin la ayuda decidida de la directora de este medio de comunicación no hubiéramos conseguido nada. Como dice el refrán “más vale llegar a tiempo que rondar un año”.  Gracias Lola, de verdad.

Gracias, pero no nos dejes. Ayúdanos a seguir en esta lucha contra la desidia y la inoperancia de los responsables  en esta situación, porque, como digo al principio, sólo hemos pasado de fase y nos queda el paso más complicado: conseguir que ese descampado se limpie y se adecente.

Ese descampado, protagonista de nuestras pesadillas desde hace años, ha visto crecer visiblemente el número de escombros, cristales, metales, basura y todo tipo de inmundicia en los últimos meses…muchos meses. De tal  manera que ya es muy preocupante la situación de salubridad que ahí nos encontramos. No es raro ver correr a ratas de tamaño considerable por el solar. Todo esto, como ya hemos denunciado en numerosas ocasiones, aumenta su peligrosidad en verano por los rastrojos que, con el calor, prenden con mucha facilidad.

No queremos un trato especial, aunque nos lo merecemos por nuestra paciencia y civismo, pero ha llegado el momento que nuestras autoridades despierten y actúen. Por urgencia. Por mucha urgencia. Y porque estamos seguros que este despropósito de abandono y peligro sanitario no se consentiría en otros barrios de nuestra ciudad. Por eso esperamos de una vez que se pase de las promesas a los hechos.

Grupo de vecinos de Antonio Mª Vasco, 11.

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