OPINIÓN

Sí al torneo del toro de la vega

Pasados ya unos días desde que se celebró el torneo del toro de la vega de Tordesillas y visto el ruido que hacen sus detractores, me gustaría dar mi opinión al respecto. Yo apoyo la celebración de la fiesta del torneo del toro de la vega. Y la apoyo no porque me guste, nunca he estado allí y es bastante improbable que esté. Tampoco voy a las corridas de toros y también estoy a favor de ellas.

Yo apoyo la celebración del torneo del toro de la vega, por lo que tiene de símbolo frente a quienes promueven su desaparición. No nos engañemos, si mañana quitasen todas y cada una de las fiestas y tradiciones en las que intervienen animales, al día siguiente la gente que promueve la prohibición del torneo del toro de la vega o de las corridas de toros, irían a por la siguiente pieza que cobrar, y la siguiente pieza a cobrar seria la prohibición total de la caza. Pero tampoco se engañen, tampoco se conformarían con la prohibición total de la caza. No les importaría el daño que ya hubiesen hecho, no les importaría que los conejos se comiesen las cosechas de los agricultores o que lobos y zorros masacrasen el ganado. Al fin y al cabo, ellos muy ecologistas no tienen mucha más tierra que la que cabe en una maceta. Ni más animales que su mascota o un pez en una pecera.

Pasado el momento de la prohibición de la caza prohibirían la ganadería……he dicho bien, ese sería su último paso. Prohibirían el desarrollo de la poca ganadería que aún subsistiese, pues ya andaría muy mermada por lobos, normas de bienestar animal y de cualquier retorcida ley que se inventasen y que sirviese para impedir que hubiese ganado. Por supuesto mientras gritan por el sufrimiento de un solo toro en Tordesillas, no dicen ni una palabra de los miles de terneros, potros, caballos, ovejas, burros y cabras que mueren cada año por culpa de los lobos. Y por cierto, si quieren ver el miedo reflejado en los ojos de un animal, miren la expresión de terror de un rebaño de ovejas cuando les da el olor del lobo, oigan los mugidos de desesperación de una vaca cuando los lobos devoran a su ternero. Y esta imagen se repite miles de veces cada año en España y de esta los ultras del animalismo no dicen nada.

Porque no se engañen, a estas gentes no les importa el sufrimiento de los animales. Y cuando digo esta gente, me refiero a los promotores de estas prohibiciones, no a los que de buena fe se creen su visión sesgada de la realidad y apoyan lo que esta gente dice, sin saber que el objetivo último de estas campañas no es ni más ni menos que el desmantelamiento del mundo rural y sus costumbres. Un mundo y unas costumbres que molestan a los promotores de estas prohibiciones, promotores que no se ven y que muchas veces no son la gente que va a manifestarse a la puerta de una corrida de toros o que sueltan miles de visones de una granja, con el inmenso daño ecológico que esto conlleva. Promotores que están más bien en una confortable oficina de una gran empresa.

Estos, los que se manifiestan, no son las más de las veces más que tontos útiles para los poderosos promotores de la destrucción del mundo rural. Destrucción de la que ellos sacarán jugosos beneficios. Por ello, en mi humilde opinión, la mayor parte de la gente que apoya la prohibición del toro de la vega o se manifiesta frente a la caza o las corridas de toros están siendo víctimas de un engaño y solo son marionetas de un juego de guiñol. Por todo ello, yo apoyo la celebración del torneo del toro de la vega, de las corridas de toros o de la caza y pido a todos los amantes del mundo rural que así lo hagan y no se dejen engañar por un “buenismo” que en realidad es “malismo”. Y además les pido que lo hagan públicamente y sin tapujos, eso sí con más educación que los cuatro alborotadores que intentan imponer su “libertaria dictadura” a los que no pensamos como ellos.