PROVINCIA

Matías Peinado: “El Alzheimer se curará, estoy seguro”

Cuatro segundos. Es el tiempo que tarda en diagnosticarse un nuevo caso de alzheimer en Europa, donde 7,7 millones de personas sufren la enfermedad a día de hoy. Que se sepa, claro, porque seguramente serán muchos más. 

Huelga recordar que se trata de una enfermedad cruel. Todos lo sabemos. Pero hay medios para atacarla. Es más, encontraremos el modo de vencerla. Así piensa, al menos, Matías Peinado, psicólogo clínico y experto en este mal: “el alzheimer se curará, estoy seguro”. Con ese mensaje de esperanza llegó a su pueblo natal, La Solana, desde su lugar de residencia y trabajo en Francia, donde no para de investigar sobre lo que considera “una lacra del siglo XXI”. 

Invitado por el alcalde, Luis Díaz-Cacho, amigo personal desde la infancia, Matías Peinado ofreció una conferencia en el auditorio del Palacio Don Diego, que presentó un lleno absoluto. Su objetivo era informar para “quitar el velo de tabú sobre esta enfermedad”. En declaraciones a la prensa local, insistió en una palabra clave: información. A partir de ahí, se construye el resto del edificio “a más información, más conocimiento; a más conocimiento, más aceptación; y a más aceptación, más calidad de vida en el cuidado del enfermo”. 

Esa cadena comienza eliminando el miedo, un sentimiento lógico ante algo que no conocemos. Matías Peinado recuerda que el enfermo sufre los síntomas, pero que la familia es quien soporta las consecuencias “el núcleo familiar se ve desarmado y hasta se siente culpable”. Es importante no negar la enfermedad y afrontarla con valentía. Y después, un compendio de dos palabras, paciencia y comprensión “debemos saber actuar ante situaciones emocionales difíciles del enfermo, crisis de estrés, incluso reacciones violentas”. Pone como ejemplo el caso de alguien que lleva muletas “enseguida sentimos empatía, pero en el alzheimer los síntomas no se ven”.

Aunque la previsión de crecimiento de la enfermedad es preocupante, Matías Peinado prefiere ver la botella medio llena. En Francia, donde él vive, hay más infraestructuras dedicadas al alzheimer que en España. Sin embargo, no hay color cuando hablamos de apoyo familiar “los franceses tienen menos sentido de la familia que tenemos aquí”. 
De todos modos, asegura que el nivel de avance contra la enfermedad es mundial. Existen varias líneas de investigación como el diagnóstico precoz, nuevos fármacos y también se estudian fórmulas para cuidar a los enfermos sin necesidad de infraestructuras caras. Por eso, su experiencia, y también su ilusión, le lleva a pensar que el alzheimer se atajará. Esperemos que más pronto que tarde.   

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