PROVINCIA-ALMODÓVAR DEL CAMPO

El obispo de Ciudad Real se reunió con los voluntarios de VOCATIO en la Casa Natal de san Juan de Ávila

El obispo de Ciudad Real, monseñor Gerardo Melgar, se desplazaba ayer tarde hasta Almodóvar del Campo para mantener un encuentro con el cuerpo de voluntarios que sostiene, por su entrega desinteresada, la ruta avilista de esta localidad en la que vino al mundo y decidió atender la llamada de entrega a Dios el hoy santo y doctor de la Iglesia Universal Juan de Ávila.

Voluntarios de Vocatio junto al obispo de Ciudad Real (Copiar)
Voluntarios de Vocatio junto al obispo de Ciudad Real

En su Casa Natal, que alberga la denominada Cueva de las Penitencias donde el también patrón del clero español oraba de joven y percibió su verdadera vocación en esta vida terrena, tenía lugar esta reunión en la que el responsable de la Diócesis de Ciudad Real conoció de primera mano los contenidos de VOCATIO, la trayectoria previa que dio lugar a la puesta en marcha de este programa de visitas religiosas y culturales a la localidad o las impresiones de los vecinos implicados en el mismo y de cuya coordinación se ocupa el párroco Juan Carlos Torres.

El obispo se mostró muy receptivo ante todos ellos, de los que como bien dijo luego a modo de balance, “es una gente entusiasmada, muy enamorada de san Juan de Ávila y que trata de transmitir no solamente un mensaje, su mensaje, sino comunicar también su estilo de vida”. Por eso Gerardo Melgar no dudó en ponerse también a su disposición.

Les animó por tanto a seguir con ese apasionamiento porque “hoy en día necesitamos un mensaje distinto del que ofrece la sociedad, el que nos ofrecen los santos y, por lo tanto, también el de san Juan de Ávila”. A este respecto, recordó el obispo que “todo cristiano se tiene que sentir evangelizador y, en este sentido, quienes aquí están implicados en llevar adelante toda esta obra son auténticos transmisores de la fe, que llegamos hasta donde llegamos, pero que ponemos toda la carne en el asador”.

Durante la hora y media que aproximadamente se prolongó el encuentro, se abordaron otras cuestiones de interés como la necesidad de transmitir mensajes relacionados con la vocación que todo cristiano ha de percibir y hacer valer en su vida. Y también la necesidad de que los jóvenes se impliquen como misioneros de la Palabra de Jesucristo en todos los órdenes de la vida. Dos aspectos, vocación y juventud, del que san Juan de Ávila ya fue durante la andadura en su tierra natal todo un modelo a imitar.

La agenda se iniciaba en el oratorio de la antesala a la Cueva de las Penitencias. Tras el encuentro con los voluntarios, la presencia de monseñor Melgar continuaría ya en el templo parroquial donde el doctor de la Iglesia almodovareño cantó por vez primera misa. El obispo presidió allí mismo la eucaristía del día, enmarcada en la Semana Vocacional y en el actual periodo de Cuaresma.