PROVINCIA

El refuerzo de personal y camas en el Mancha Centro garantiza una atención de calidad en épocas de mayor demanda

El refuerzo de personal y de camas en el Hospital General ‘La Mancha Centro’ de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), así como el modelo organizativo de su Servicio de Urgencias, permiten proporcionar una atención sanitaria de calidad con total garantía para el paciente, incluso en épocas de mayor presión asistencial como la actual.

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Con el objetivo de hacer frente al habitual incremento de demanda asistencial que se registra por esta época, el Hospital de Alcázar de San Juan cuenta en la actualidad con 33 profesionales de refuerzo los días laborables y 41 trabajadores durante el fin de semana para poder atender adecuadamente a los pacientes, tanto para en el área de urgencias como en la zona de hospitalización.

Del mismo modo, se han puesto en funcionamiento de forma progresiva hasta 91 camas más en las diferentes unidades de hospitalización del Mancha Centro, hasta alcanzar el total de 324 camas ocupadas que haya día de hoy, con el objetivo de que los pacientes pendientes de ingreso en el Servicio de Urgencias accedan a planta lo antes posible.

Un refuerzo de personal y camas para dar respuesta al incremento de afecciones respiratorias causadas por las bajas temperaturas, así como los casos de la gripe, cuya tasa de incidencia se sitúa en fase epidémica con 413,9 casos por 100.000 habitantes a nivel regional, y en 366,7 casos por 100.000 habitantes en la provincia de Ciudad Real.

Del total de 4.772 pacientes que pasaron por el Servicio de Urgencias del Hospital Mancha Centro el pasado mes de enero, tan sólo siete interpusieron una reclamación, de los cuales, solo una de las quejas fue por demora en la asistencia.

En continua observación

El modelo organizativo del Servicio de Urgencias del Hospital de Alcázar de San Juan permite que los pacientes permanezcan, desde que entran hasta que abandonan el servicio, bajo observación y control.

El circuito usual del paciente en Urgencias comienza cuando el familiar o paciente da los datos en la unidad de Admisión-Recepción, donde posteriormente es derivado a la unidad de Clasificación-Triaje acompañado de un celador. En ella, el personal sanitario conoce el motivo de consulta y discrimina si lo que presenta el paciente es grave o no, ubicándolo en el espacio más adecuado y, si lo precisara, prestarle una primera asistencia.

Desde esta área asistencial de Clasificación-Triaje es posible dirigir y controlar la asistencia de todos los pacientes que se encuentran en el Área de Urgencias, a quienes se identifica por medio de una pulsera grabada con su nombre y un código de barras.

Desde el Triaje el paciente será ubicado o destinado a alguna de las unidades de Asistencia (área pediátrica, área de trauma-especialidades, un box vital y el área médico-quirúrgica), al Servicio de Radiología o bien a las diferentes unidades de Espera-Evolución-Observación de pacientes. En este último apartado, hay espacios para pacientes ambulantes, encamados (tanto pediátricos como adultos), una zona de espera de familiares y una sala de entrevistas.

En todo el proceso los pacientes están en continua vigilancia por parte de los profesionales del Servicio de Urgencias, unidad en la que se garantiza en todo momento la seguridad.