PROVINCIA

La XXV Edición del Festival Nacional de Folklore “Villa de La Solana” resultó vistosa y completa

Un total de cinco grupos, dos de ellos foráneos, participaron en el tradicional Festival Nacional de Folklore “Villa de La Solana” organizado por la Agrupación Folklórica “Rosa del Azafrán”. El evento cultural cumplía sus Bodas de Plata en esta edición, resultando una de las galas más completas y vistosas de toda su historia.

La Plaza Mayor fue el epicentro de esta actividad, si bien los grupos actuaron previamente en diferentes zonas de la localidad para llegar al escenario en un vistoso pasacalles. La Agrupación Folklórica “Rosa del Azafrán” y su Escuela Infantil de Folklore salieron desde la explanada de la Biblioteca Municipal, mientras que la Rondalla y Grupo de Baile “Santa Cecilia” del Centro de Mayores de La Solana partieron desde la Plazuela de Canalejas.

El Festival también contó con las actuaciones del Grupo de Jotas y Paloteo “Sietemancas” de Simancas (Valladolid) que arrancó su pasacalles desde el Rasillo del Convento, y la Asociación Cultural de coros y Danzas “Nuestra Señora de la Esperanza” de Lillo (Toledo) que salió desde el Jardinillo del Cristo del Amor.

Todos los grupos llegaron a la Plaza Mayor por distintas calles ante la atenta mirada de cientos de espectadores que llenaban las terrazas hosteleras y las sillas habilitadas por el ayuntamiento. Con los conjuntos en el escenario, el alcalde Luís Díaz-Cacho pronunció unas palabras para ensalzar el trabajo de estos colectivos por mantener vivas sus raíces folklóricas, felicitando especialmente al grupo organizador por cumplir veinticinco años en este festival.

Cada conjunto interpretó diversas piezas de sus repertorios, con una variedad de coreografías, músicas y atrezos que no dejó a nadie indiferente. Los anfitriones también estrenaron nuevas faldas en el caso de las chicas y nuevos fajines de distintos colores para los hombres, además de un flamante banderín. Los regalos a los grupos invitados también eran diferentes al coincidir con el veinticinco aniversario.

El festival llegaba a sus Bodas de Plata y el grupo organizador era consciente del esfuerzo, ilusión y orgullo por haber llegado hasta aquí, según señaló a la prensa local Mari Carmen Salcedo, secretaria de la entidad. Reconoció que el evento ya es un referente nacional, agradeciendo también al medio centenar de grupos que han pasado por el festival y a los mil quinientos participantes que actuaron durante estos años, sirviendo de homenaje hacia ellos al coincidir con sus Bodas de Plata. Por eso, también quisieron contar con la colaboración de la Rondalla y Grupo de Baile “Santa Cecilia” de La Solana.

La Asociación Cultural de Coros y Danzas “Nuestra Señora de la Esperanza” de Lillo, desplazó a más de cincuenta personas de todas las edades, incluyendo su grupo infantil. Actuaron con un repertorio muy autóctono con “La jota de Lillo”, “A la Mancha Manchega”, “Jota de las Bodas de Lillo”, “Rondeña de Lillo” y “Jota Enredá”. El presidente del grupo, Antonio Álvarez, se mostró encantado de participar en el festival, indicando que aunque el folklore manchego es muy parecido, cada uno le pone su propio apellido.

El Grupo de Jotas y Paloteo “Sietemancas” de Simancas acudió con unos veinticinco componentes entre bailarines y dulzaineros, devolviendo la visita que el grupo solanero realizó el año pasado por tierras vallisoletanas. Interpretaron “La jota de la Virgen del Arrabal” y una jota en la que las mujeres confeccionan una especie de pirámide denominada “La Espadaña”. También gustó mucho una coreografía en la que los hombres de paloteo chocaban sus palos de madera a modo de lucha”. La presidenta, Elisa Sánchez, también se mostró encantada de venir, aunque fuera con unas temperaturas más altas que las de su ciudad.