REGIÓN

Castilla-La Mancha cierra 2014 con un déficit del 1,7% por los menores ingresos del Sistema de Financiación Autonómica

Castilla-La Mancha cerró el ejercicio 2014 con un déficit del 1,7 por ciento, sólo siete décimas más respecto al objetivo, que estaba fijado en el 1 por ciento para todas las comunidades autónomas. 

El ligero repunte en el déficit de Castilla-La Mancha no se ha debido a un aumento del gasto público (que se redujo ligeramente respecto a 2013), sino al efecto del cálculo del Sistema de Financiación Autonómica, que en 2014 otorgó 185 millones de euros menos a la región que en el ejercicio anterior (lo que se traduce en más de cinco décimas de déficit), en línea con lo previsto en el Presupuesto.

La importancia de esos ingresos es fundamental para Castilla-La Mancha, ya que las transferencias que recibe del Estado suponen el 85 por ciento de sus ingresos totales. Si en el año 2013 la región recibió 4.289 millones de euros del Sistema de Financiación Autonómica, en 2014 esa cifra bajó hasta los 4.103 millones, 185,9 millones menos.

Ese cálculo es el resultado de una previsión pesimista de la recaudación de ingresos tributarios por parte del Estado, que no está en coherencia con la evolución real y posterior de esos ingresos. En el año 2014 la recaudación de los tributos incluidos en el sistema ha crecido hasta noviembre (IRPF al 7,1 por ciento y el IVA al 10,4 por ciento en la región), y la economía ha crecido un 1,2 por ciento, y sin embargo, Castilla-La Mancha ha recibido menos dinero.

Debido al funcionamiento del Sistema de Financiación Autonómica, esos ingresos se ajustarán a su evolución real y se liquidarán en 2016 y, por tanto, Castilla-La Mancha los recuperará entonces, pero el Gobierno regional tuvo que elaborar y gestionar el Presupuesto de 2014 con el cálculo de menores ingresos.

Ante esa situación, y a pesar de que el déficit se desviaba ligeramente respecto al objetivo, el Gobierno de Castilla-La Mancha optó por no realizar ajustes adicionales en el gasto más allá de los previstos, ya que esas décimas de déficit suponen un repunte temporal que no implica un incumplimiento del compromiso que el Ejecutivo de Cospedal tiene con la estabilidad presupuestaria.

Además, hay que resaltar que el gasto público de Castilla-La Mancha no se ha descontrolado; se mantiene prácticamente en el mismo nivel que en 2013, bajando incluso en 54 millones de euros.

En la presentación de los Presupuestos de 2014, ya se explicó que la época de los grandes ajustes en el gasto para reconducir las cuentas de Castilla-La Mancha había finalizado, como así se ha cumplido.

Castilla-La Mancha cumple con el objetivo de deuda

La evolución del déficit de Castilla-La Mancha desde la llegada del Gobierno de la presidenta Cospedal demuestra su compromiso con la estabilidad presupuestaria y el cumplimiento del objetivo de deuda, así como con los pagos a proveedores.

Desde 2012, y en un tiempo récord de dos años, Castilla-La Mancha ha reducido su déficit público del 7,6 al 1,7 por ciento, una reducción histórica de seis puntos que no ha llevado a cabo ninguna comunidad autónoma.

El resultado es que la región está ahora entre las mejores en saldo primario (déficit sin intereses de la deuda), como ha puesto de manifiesto el Ministerio de Hacienda. El cálculo de déficit primario es el indicador más fiable de gestión presupuestaria.

Además, Castilla-La Mancha es la comunidad autónoma que más redujo su deuda comercial desde 2012. En enero de 2012, la deuda de Castilla-La Mancha ascendía a 3.758 millones de euros y en diciembre de 2014 se redujo a 330,6 millones de euros, según los datos de Hacienda.

En cuanto a la deuda de Castilla-La Mancha, que a finales de 2014 ascendía a 12.858 millones de euros, el secretario de Estado aseguró la semana pasada que, según los parámetros del Ministerio de Hacienda, Castilla-La Mancha cumple los objetivos fijados.