REGIÓN

Elena de la Cruz: “No contento con agotar el Tajo, Mariano Rajoy se dispone a esquilmar el Júcar“

La consejera de Fomento del Gobierno regional, Elena de la Cruz, ha arremetido duramente contra la política hídrica del Gobierno de España en este tramo final de la legislatura al conocerse que la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, ha firmado hoy un protocolo para trasvasar 50 hectómetros cúbicos anuales desde el río Júcar al Vinalopó.

En sus primeras reacciones, De la Cruz ha afirmado que “no contento con agotar el Tajo, Mariano Rajoy se dispone a esquilmar el Júcar” mediante este protocolo, con el que pretende “perpetuar un nuevo trasvase”. “Está demostrando su desprecio hacia Castilla-La Mancha”, ha subrayado la consejera, quien ha incidido en que “ésta es una región seca, que está agotada y a la que se le están hurtando todos sus derechos en cada rincón”.

El protocolo firmado por el Gobierno de Mariano Rajoy abre en principio la puerta a derivar 50 hectómetros cúbicos al año desde el Azud de la Marquesa hasta la zona del Vinalopó, L'Alacantí y la Marina Baja para 45.000 hectáreas de regadío a fin de paliar lo que considera una sobreexplotación de aguas subterráneas por parte de los regantes a los que beneficiará. Tras la firma de este documento, el Ministerio pretende consolidar el derecho otorgado mediante la firma de un futuro convenio que fije las condiciones de explotación de esa masa de agua.

Según han avanzado algunas informaciones, la intención del Gobierno es adoptar medidas adicionales para sumar a esos 50 hectómetros cúbicos un volumen de otros 30 hectómetros cúbicos anuales para el abastecimiento del área del Vinalopó-Alacantí y Marina Baja, justificándolo como una posibilidad contemplada en el Plan Hidrológico que aún no ha entrado en vigor y que obtuvo el voto en contra del Gobierno de Castilla-La Mancha durante el Consejo Nacional del Agua. El protocolo recoge además el estudio de posibles exenciones en los pagos a los usuarios del agua derivada de la conducción Júcar-Vinalopó y de los caudales procedentes de la planta desalinizadora de Mutxamel.