REGIÓN

Una especialista de Análisis Clínicos del Hospital de Toledo, coordina un trabajo sobre la adecuación de la demanda de las pruebas de Laboratorio

La doctora Guadalupe Ruiz Martín, del servicio de Análisis Clínicos del Complejo Hospitalario de Toledo, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, ha coordinado a un grupo de 25 expertos nacionales de Laboratorio en un trabajo sobre la adecuación de la demanda de las pruebas diagnósticas y evitar la solicitud de analíticas innecesarias.

FOTONOTASANIDAD. Estudio demanda Análisis Clínicos (Copiar)

La doctora Ruiz ha explicado que el objetivo de este manual, impulsado por la Asociación Española de Biopatología Médica y avalado por el Ministerio de Sanidad, es recopilar la evidencia científica disponible y aunar criterios acerca de la indicación de las pruebas de Análisis Clínicos que solicitan los médicos diariamente

Este proyecto, titulado “Decisiones inteligentes desde el Laboratorio: de Elegir sabiamente a No hacer” coordinado también por el doctor Santiago Prieto Menchero, presidente de la Asociación Española de Biopatología Médica (AEBM), recoge 19 recomendaciones “que ayudarán a los médicos a escoger justo las pruebas que requieren los pacientes”, indica la coordinadora de esta monografía.

Según esta especialista, “este documento tiene como finalidad establecer una serie de recomendaciones relacionadas con todas las áreas del laboratorio clínico que sirvan como punto de apoyo para el establecimiento de protocolos y consensos, que ayuden a adecuar la demanda de pruebas en aquellas instituciones que se marquen como objetivo la mejora de la calidad y la seguridad del paciente y como consecuencia la eficiencia”.

Guadalupe Ruiz explica que “el  instrumento ideal sería la creación en cada centro sanitario de grupos de mejora o comités multidisciplinares de trabajo, constituidos por profesionales de todos los estamentos, incluyendo los pacientes, que elaboren y consensuen protocolos y guías clínicas  propias del centro”.

En este sentido, indica que siguiendo estas recomendaciones en el Complejo Hospitalario de Toledo ya se ha creado un grupo de trabajo, que ha elaborado un primer protocolo de actuación para el manejo del síndrome coronario agudo y el diagnóstico del infarto agudo de miocardio, al que todos los profesionales del centro pueden acceder a través de la intranet.

Según la doctora Guadalupe Ruiz, se  estima  que  en  torno  al  70%  de  las  decisiones médicas relevantes, como ingresos, altas o cambios de tratamiento,  tienen  su  base fundamentada  en  los  resultados  aportados por el laboratorio.  No  obstante,  cada  vez  hay  más  publicaciones que inciden en el uso inapropiado de pruebas diagnósticas, que en muchas ocasiones no están indicadas en el proceso para el que se solicitan y se ha demostrado que cuanto más se solicita indebidamente, más probabilidades de error y riesgos asumimos. 

Aunque  parece  demostrado que el 70% de los errores médicos como consecuencia de los resultados  de  laboratorio  no  tienen  repercusión  clínica,  existen  un 7-12,5% de los casos que pueden  tener  una  trascendencia  importante,  como  consecuencia  de  las  decisiones  que  se toman  al  interpretar  dichos  resultados  de  forma  inadecuada.   

Según  el  estudio  ENEAS,  apenas un  2,75%  de  los  efectos  adversos  en el ámbito de la asistencia se  producen  en  la  fase  de diagnóstico,  pero  lo  más  importante  es  que  el  84,2%  de  ellos  son  evitables.  Por  este  motivo, los especialistas de laboratorio deben trabajar para intentar minimizarlos evitarlos o, al menos, minimizarlos.

Ya son más de 50 sociedades científicas las que han hecho recomendaciones en este proyecto del Ministerio, que sigue la filosofía de otras instituciones carácter internacional como  la  “Choosing Wisely”  (Elegir sabiamente) de  Estados  Unidos  o  del NICE  (National Institute for Health and Care Excellence) de Reino Unido.