REGIÓN

El estudio de seroprevalencia que realizará el Gobierno de Castilla-La Mancha se iniciará cuando el del Ministerio de Sanidad esté en su segunda fase

Consejero de Sanidad de CLM
Consejero de Sanidad de CLM

El consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, ha explicado que el estudio de seroprevalencia que va a realizar el Gobierno de Castilla-La Mancha se iniciará cuando el estudio de seroprevalencia que está llevando a cabo el Gobierno de España esté en su segunda fase.

El consejero ha dado a conocer que dicho estudio ya está diseñado, abarcará a un mayor número de población que el nacional y ya ha sido aprobado por un Comité de Ética Asistencial.

El objetivo del mismo es estimar la prevalencia de la infección SARS COV 2 para comprobar quién ha tenido la enfermedad a través de los anticuerpos IGG.

En ese sentido, Fernández Sanz ha recordado que los dos estudios se realizarán con los mismos test rápidos que en un primer momento Castilla-La Mancha adquirió en el mercado.

Sobre las primeras conclusiones presentadas del estudio de seroprevalencia llevado a cabo a nivel nacional, Fernández Sanz ha afirmado que se ha podido comprobar que “la influencia de Madrid ha sido importante para toda la zona centro, que abarcan las dos Castillas”.

Así ha explicado que en España la media de la prevalencia abarca al 5 por ciento de la población, mientras que en Castilla-La Mancha supera el 10 por ciento, con Albacete con un 11,6 por ciento, Ciudad Real con 11,1, Toledo con 9,3, Cuenca con 13,5 y Guadalajara con 10,9 por ciento.

Fernández Sanz ha dado a conocer que en Castilla-La Mancha ya se está llevando a cabo otro estudio de seroprevalencia para profesionales sanitarios con unos resultados semejantes a los de la población en general, con 9.000 test realizados y con un porcentaje de resultados positivos a coronavirus del 11,8 por ciento.

En otro orden de cosas, el consejero ha explicado que para el paso a la Fase 1 de las provincias de Toledo, Albacete y Ciudad Real, ya se remitido al Ministerio información sobre capacidad asistencial, detección precoz de casos y diagnóstico rápido, así como de declaración rápida de los mismos.

Para ello, ha definido como esencial el papel que desarrollarán los 427 profesionales de Enfermería que reforzarán la Atención Primaria en el seguimiento de casos sospechosos.