REGIÓN

El Gobierno de Castilla-La Mancha e Iberdrola aúnan esfuerzos para aumentar la competitividad de los centros especiales de empleo

El Gobierno de Castilla-La Mancha e Iberdrola aunarán esfuerzos para aumentar la competitividad de los centros especiales de empleo de la región y, con ello, la empleabilidad de las personas con discapacidad, gracias al proyecto ‘+ Implicados’.

La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, ha firmado esta mañana un convenio de colaboración con el director de Relaciones Institucionales Iberdrola España, Conrado Navarro, que posibilitará a los centros de empleo de la región el uso de herramientas para la mejora de la innovación, eficiencia y rentabilidad.

La idea, como ha explicado la consejera, “es que los centros especiales de empleo comiencen a funcionar como empresas, con una gestión más profesionalizada aún, desde sus equipos de dirección, al tiempo que aumentan los criterios de calidad del producto y su ajuste a la demanda real del mercado en cada momento”.

Como ha destacado Patricia Franco, “esto redundará en la consolidación de los puestos de trabajo existentes y en la creación de otros nuevos, de modo que no sólo contribuyamos a tener unos trabajadores más preparados para la demanda del mercado sino que estos centros contribuyan al fortalecimiento del tejido empresarial de la región”.

Durante esta reunión, en la que también ha participado la directora general de Programas de Empleo, Elena Carrasco, así como el delegado de Iberdrola en Castilla- La Mancha, Venancio Rubio; Elena Otaola, coordinadora del proyecto ‘+Implicados’ a nivel nacional, así como Francisco Rubio, director del proyecto, y Miguel Ángel Benita, que coordinará la iniciativa en Castilla-La Mancha, la consejera ha podido conocer que el proyecto se encuentra en la fase de identificación de los centros especiales interesados.

Desarrollo del proyecto

Esta edición piloto del proyecto incluye un completo programa formativo y tiene objetivos en común con la iniciativa Implica2, que se desarrolló entre los años 2005 y 2010, y que suponía incrementar la rentabilidad de las empresas que se dedican a crear empleo entre el colectivo de personas con discapacidad, para que, de esa forma, esas compañías fuesen competitivas y pudieran presentar ofertas de trabajo de calidad a dicho colectivo.

En esta segunda edición se enfatiza, además, la necesidad de propiciar espacios de relación empresarial y vínculos mercantiles y de posicionar a los centros especiales de empleo en el tejido empresarial regional.

El programa ‘+Implicados’ cuenta con la colaboración de tres organizaciones sociales que participan en el proyecto. Por un lado, las castellano-manchegas Fundación CIEES y Laborvalía, y la organización de Bizkaia Lantegi Batuak, que se dedica a generar oportunidades laborales adaptadas.