REGIÓN

El Gobierno regional trabaja para lograr la máxima optimización de los recursos sanitarios propios para cubrir la demanda asistencial existente

El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha no ha derivado durante el primer trimestre de este año la realización de ninguna consulta externa a clínicas concertadas, tal y como ha explicado hoy el director general de Asistencia Sanitaria, José Antonio Ballesteros, quien ha indicado además que en este mismo periodo de tiempo tan solo han sido atendidas fuera del sistema sanitario público el 3,69 por ciento de las 32.893 intervenciones quirúrgicas realizadas –frente al 6,4 y al 6,17 por ciento de los años 2014 y 2015, respectivamente--, y el 0,85 por ciento del más de 1,6 millones de técnicas diagnósticas contabilizadas.

Ballesteros ha comparecido en la Comisión de Sanidad de las Cortes regionales para dar cuenta del informe trimestral sobre los programas especiales para reducir las listas de espera en el ámbito del SESCAM, dando así cumplimiento al compromiso del Gobierno de Castilla-La Mancha de informar sobre la asistencia sanitaria prestada por las distintas gerencias con recursos ajenos en procedimientos quirúrgicos, diagnósticos y terapéuticos.

El director general de Asistencia Sanitaria ha señalado que frente a la política seguida en la anterior legislatura “en la que se aumentaban las derivaciones sin un criterio que buscara la sostenibilidad y la autosuficiencia del sistema sanitario regional”, el objetivo del actual Gobierno de Castilla-La Mancha es invertir cada vez más en el servicio de salud y utilizar las derivaciones “en su justa medida, y sobre todo, como un complemento y no como un elemento imprescindible del sistema”.

“En la anterior legislatura el sistema sanitario público castellano-manchego se mantuvo infrautilizado a cambio de potenciar las derivaciones a clínicas privadas”, ha lamentado Ballesteros, al tiempo que ha recordado que el ejemplo más evidente de esta política se produjo en el primer semestre de 2015, fecha en la que el anterior Ejecutivo había consumido el presupuesto destinado a externalizaciones en un 85% por ciento “y al mismo tiempo habían programado un periodo veraniego en nuestros centros repleto de camas, quirófanos y consultas cerradas”.

Según el director general del SESCAM, las derivaciones deben ser una herramienta que se utilice de forma complementaria y excepcional por parte de los sistemas públicos de salud en los casos que no lleguen a absorber o no puedan responder con unos determinados medios a la demanda. “Entendemos que esta medida no puede estar en una posición predominante o ventajosa frente al uso de los propios recursos del sistema público”, ha dicho Ballesteros, quien ha afirmado que la línea estratégica marcada por el Gobierno regional es clara, “máxima optimización de recursos asistenciales propios para cubrir la demanda asistencial existente”.

“Nuestra estrategia está claramente encaminada a primar la actividad con recursos propios, exprimiendo la capacidad resolutiva de nuestro sistema sanitario utilizado a pleno rendimiento”, ha insistido Ballesteros, quien ha vuelto a reiterar que sólo una vez que se llegue al límite resolutivo o circunstancias sobrevenidas lo hagan necesario, se planteará el uso de medios ajenos “pero siempre considerando la mejora de nuestro propio sistema mediante la inversión, adquisición de equipos o la contratación de personal con la idea de poder hacer frente y asumir en el futuro esas derivaciones”.

Al respecto de la mejora de equipamientos, el director general se ha referido al desarrollo del nuevo Plan de Renovación de Alta Tecnología Sanitaria del SESCAM, un ambicioso proyecto que permitirá “superar la inacción y la falta de interés de los últimos cuatro años” en esta materia. Según ha dicho, el Gobierno regional considera prioritario abordar este Plan para proveer de una mayor vida útil y añadir nuevas funcionalidades o actualizar las disponibles en los equipos instalados.

Según el director general de Asistencia Sanitaria, si se invierte más en la sanidad pública, el sistema mejorará, será más fuerte y permitirá dar una mejor atención, reducir las listas de espera y limitar las derivaciones. En este punto, ha afirmado que en los presupuestos regionales para este año ya se ha iniciado ese camino de la recuperación, con un incremento del 9 por ciento en las partidas destinadas a la sanidad pública, lo que supone una inversión diaria de 7,2 millones de euros, 600.000 euros más diariamente que el año pasado.

Datos

Según los datos aportados por el director general del SESCAM, frente a los 8.348 procedimientos quirúrgicos derivados en 2014 y los 7.905 en 2015, en el primer trimestre de este año tan solo se han derivado a clínicas concertadas 1.217, lo que hace prever un descenso para la totalidad del año en comparación con los dos ejercicios anteriores.

Ballesteros ha precisado que en los últimos meses de 2015, ocho hospitales del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha no derivaron ninguna actividad quirúrgica –Ciudad Real, Valdepeñas, Manzanares, Almansa, Villarrobledo, Hellín, Cuenca y Tomelloso--. En enero de este año, ninguno de los hospitales públicos realizó derivaciones quirúrgicas, y siguen siendo ocho los que no las han realizado a lo largo del primer trimestre completo.

En cuanto a las consultas externas, en los tres primeros meses de este año no se ha registrado ninguna derivación, mientras que en técnicas diagnósticas, frente a las 52.021 de 2014 y las 61.028 de 2015, en lo que va de este año tan solo han sido 13.762.

El director general de Asistencia Sanitaria ha concluido afirmando que la comparecencia de hoy es una muestra más del compromiso del Gobierno de Castilla-La Mancha de poner todos los medios posibles para que la transparencia y la información formen parte de la normalidad con la que los ciudadanos acceden al sistema sanitario. Dentro de esta política, ha recordado, se enmarca también la puesta en marcha del Portal de Transparencia y Salud en el que, entre otras cuestiones, los ciudadanos pueden acceder a los datos de listas de espera.