SALUD

Cumpleaños feliz, cumpleaños más sano

Fotos de Anfisa Motora
Fotos de Anfisa Motora

El colegio Jesús Castillo ha hecho un buen trabajo dedicado a la educación de los hábitos saludables en la alimentación de los niños. Después de proponer la charla sobre los desayunos saludables por parte de la técnico de salud pública María José García Egido dentro de la semana cultural esta primavera, al final del curso el colegio propuso a los alumnos y a sus padres un nuevo reto – organizar cumpleaños sin chuchería, bollería industrial, bebidas azucaradas y entrantes sobrepasados de potenciadores de sabor. Para explicar los peligros y beneficios de ciertos alimentos y proponer pautas prácticas para organizar un cumpleaños divertido y saludable Víctor Manuel Calvo Moyano, licenciado en ciencia y tecnología de los alimentos y en ciencias biológicas, reunió a los niños y padres interesados en el salón de actos del colegio Jesús Castillo.

¿El cumpleaños es solo un día al año?

Se podría pensar que el día del cumpleaños es un día único, excepcional, cuando se podrían saltarse las reglas y permitirse más libertad incluida en el menú de la fiesta. Por supuesto, dicho así tiene cierta lógica… si la celebración del cumpleaños se limitara a una vez al año. Pero cada vez somos más sociables: lo que antes era una tradición familiar se extendió al resto de celebraciones familiares, a los círculos de amistades, compañeros del colegio etc. Contando con que en cada clase pueden estudiar hasta 25 niños y muchos van a organizar fiestas de cumpleaños, nuestros hijos van a celebrar “cumple” multiplicado por tanto. Y si añadimos las invitaciones por parte de los de los hermanos y sus compis, las celebraciones dentro de la familia y otros círculos sociales…

Nos encontramos con un dilema muy importante: ¿nos dejaremos llevar por la tendencia de cumples sobrepasados de alimentos azucarados o buscaremos una alternativa para los cumpleaños más saludables? Porque, obviamente, el cumpleaños no se limita con un solo día al año. Es un acto social y los pequeños están especialmente entusiasmados de compartir su día especial con sus amistades.

Pero ¿qué piensan los propios niños al respecto de cómo debe ser un cumpleaños?

Los niños ponen prioridades

Al principio de la charla Víctor Manuel pregunto a los alumnos de Jesús Castillo de qué podrían prescindir en su cumpleaños: de la familia, de los amigos, de los regalos, de la tarta, de las chuches…

Todos los niños pusieron a la familia y a los amigos como componente principal de su fiesta. Ellos mismos nos dan la respuesta a la pregunta qué hace su cumpleaños feliz. Entonces ¿para qué exagerar una fiesta infantil con las chuches, saladitos y bollería industrial?

Los cumpleaños son una oportunidad maravillosa para enseñar a nuestros hijos a ser buenos anfitriones, a compartir, a divertirse sin sobrepasar los límites, a saber celebrar y saber asumir las responsabilidades a la hora de recoger y ponerse con las tareas al día siguiente.

En pocas palabras: menos azúcares – más amor y respeto.

Por una lata de “refresco” no pasa nada… ¿En serio?

Aquí hablamos de la celebración de cumpleaños que refleja también los hábitos en las dietas de los niños hoy en día.

La Organización mundial de la salud advierte de que la obesidad se ha convertido en la nueva epidemia a nivel global, especialmente en los países desarrollados. La comida ya no sirve tanto para saciar el hambre sino para complacer al consumidor. El mercado de los alimentos parece un campo de batalla donde compiten ejércitos de productos y marcas. Ganar a los niños es el deseo de cualquier fabricante venda lo que venda: desde las salchichas y kétchup, hasta los helados y refrescos.

La OMS ve muy preocupante la cantidad de azúcares libres (como libres se consideran los azúcares añadidos y naturalmente presentes en miel, jarabes o zumos de fruta) que consume una persona al día. Firmemente recomienda limitar su consumo para un adulto al día a 50 gramos, y aún más – sugiere reducirlo hasta 25 gramos diarios (máxima diaria equivalen a 6 cucharaditas de café). Para los menores los límites firmes son de 30 gramos y deseables – la mitad o 15 gramos al día.

Y una lata de refresco lleva… ¡39 gramos de azúcares!

Aquí os ponemos una imagen para ver cuántas cucharaditas de azúcar contienen los alimentos populares en la dieta infantil. Y las golosinas… prácticamente son azúcar en estado puro, así que podéis medir a ojo las cantidades que comen los niños al consumir las chuches.

Cumpleaños más saludable es posible

No sabemos exactamente si hay vida en otros planetas, pero es cierto que podemos saber con certeza que organizar un cumpleaños con menú más saludable es posible. De hecho, al alcance de todos, en internet se puede encontrar unas soluciones para hacer una fiesta infantil sin pasarnos con azúcar.

El licenciado en ciencia y tecnología de los alimentos, que dio la charla, puso su propio ejemplo cómo celebra los cumpleaños de su niña pequeña. Al escuchar las pautas prácticas que propuso Víctor Manuel los alumnos de 4-7 años se animaron mucho, empezaron a preguntar cómo se hacían la “nocilla” casera, si las tartas que hacen sus abuelas son saludables, si la miel y el azúcar moreno no son tan dañinos etc., etc.

Proponemos a vuestra atención unos consejos que dejó en su presentación el biólogo.

La comida casera – aunque tenga azúcares en formato de poca cantidad de miel o azúcar moreno – siempre es preferible ante la industrial.

La tarta de cumpleaños hecha en casa es la mejor opción posible. Una tarta de manzana o de queso sin azúcar refinado, con un poco de miel. Cubierta con trozos de fruta de temporada o chocolate del 70 o 80% de pureza.

Si la comida está prefabricada, hay que prestar mucha atención en la lista de ingredientes a la hora de comprarla. La regla de oro – cuantos menos ingredientes ponga la etiqueta mejor. Hay que seguir la lógica común: si son patatas fritas deben estar hechas de patata y aceite (no de decenas ingredientes cuyos nombres ni se entienden).

Los productos tienen que ser de temporada, siempre frescos o recién preparados.

La mesa de cumpleaños no debe contener solo productos dulces. Tanto adultos como niños deben llevar la dieta equilibrada: antes de empezar con el postre, hay que tomar un plato básico, aunque sea la hora de merendar. Para adelantar la tarta de cumpleaños se propone una empanada casera, unos sándwiches con fiambre menos procesado posible (si es jamón cocido, qué sea solo carne cocida con especias comprado al peso en una charcutería), tartaletas con pate casero o humus etc.

El apetito entra por los ojos. Los niños valorarán mucho la presentación atractiva de los platos. La fruta puede estar hecha en brochetas o tipo “piruleta” bañada en chocolate; los sándwiches recortados en forma de pececitos; la empanada troceada colocada en forma de una pirámide o anfiteatro etc. ¡La creatividad siempre está bienvenida!

Cumpleaños “saludables” en el mundo moderno

No cabe duda que preparar un cumpleaños con el menú saludable requiere más esfuerzo. Hoy en día, cuando el mundo laboral gana nuestro espacio personal, es difícil implicarse en trabajosas preparaciones de las fiestas. Pero a pesar de los cambios en nuestro estilo de vida contamos con el apoyo y empatía de nuestro entorno. Hay que tener confianza en la familia y amigos que podrían prestarnos ayuda en la labor de la organización de los cumpleaños de los menores. ¿Qué abuela no quisiera hacer una tarta o empanada casera para ganar las sonrisas de sus nietos y sus amigos? ¿Y si los invitados traen de regalo una sandía rica o un plato casero?

Si el cumpleaños se celebra en una ludoteca o cafetería, se podría elegir agua con gas, yogures naturales con fruta, postres caseros, hamburguesas y sándwiches de pan natural etc. En la actualidad muchas personas tienen intolerancias a ciertos alimentos, restricciones sujetas a la religión, dietas recetadas por los médicos, preferencias según su filosofía de vida y todas ellas encuentran soluciones para “salir” – recordamos que el cliente siempre tiene la razón. Entonces también sería posible negociar un menú saludable (o por lo menos no tan dañino) para el cumpleaños infantil.

Tenemos que ser conscientes de que somos lo que comemos. La comida no solo sacia el hambre, trae gusto y alegría, sino también afecta a nuestro cuerpo y mente.

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Cumpleaños feliz o circuito de motos

¿Os suena que en las fiestas de cumpleaños los niños están como una moto, exageradamente nerviosos y algunas veces la fiesta acaba con las broncas o lesiones por caídas o enfrentamientos? Tiene mucho que ver con el consumo de azúcares: los experimentos sobre las ratas demostraron que el efecto del azúcar es parecido al de la cocaína, causa síntomas parecidos y lleva a una adicción igual que la droga.

Y al día siguiente del cumpleaños el hijo está reventado: no quiere hacer deberes, está débil, no tiene apetito, le duele la cabeza… ¡Una resaca a toda regla! Es lo que hay cuando consumes demasiados azúcares, y aún más si eres un niño en pleno crecimiento, sin hígado ni páncreas maduros.

Entonces, limitar el consumo de los azúcares en las fiestas de cumpleaños proporciona mayor seguridad vital, mejor humor en los participantes y una mejor forma física e intelectual en los niños al día siguiente.

¡Qué cumplas muchos más!

¿Por qué nos preocupa tanto el consumo de los azúcares entre los niños? ¿Qué efecto negativo causan los azúcares en el organismo de los pequeños? Solo al leer por encima la lista de los problemas que causa el consumo elevado de los azucares se nos pone la piel de gallina: obesidad, diabetes, enfermedades cardiacas, alto colesterol, alta presión arterial, caries, daño pancreático, trastornos alimenticios, hiperactividad, ansiedad, depresión, falta de concentración y adicción…

Lo que empieza como un pequeño capricho se convierte en tolerancia y hasta en un mal hábito. La naturaleza creó para nosotros un curioso mecanismo de supervivencia: subirnos las ganas de vivir a través del placer. La parte del cerebro llamada accumbens es nuestro centro del placer. Al comer algo dulce recibimos una dosis de la dopamina, una de las hormonas del placer, se nos sube el ánimo y queremos repetir la experiencia placentera.  Cuanto más azúcar echamos a la hoguera del accumbens, más rápido se quema el combustible y más necesitamos para mantener el fuego del placer. La dosis sube y sube… Y lo que empezó como un capricho ingenuo se convierte en una adicción. No vamos a mencionar resultados de investigaciones científicas – tan solo os proponemos bajar de un golpe el consumo de azúcares y sentir cómo nuestro cerebro y cuerpo están disgustados...  

No se trata de alarmar ¡qué viene el lobo! Ya está aquí. De nosotros depende si va a poder con nuestra casita. Cómo tenemos construida nuestra dieta, nuestra inmunidad, nuestra salud. Cuantos menos ladrillos de azúcar tendrá la casa menos oportunidades habrá de tirarla abajo.

Las fiestas son parte de nuestra vida y deben alegrarla, no destrozar la salud, especialmente de los más vulnerables – los menores. A todos nosotros nos gustaría ver a nuestros hijos sanos y felices y mucho está en nuestras manos. Cumpleaños u otras reuniones con la familia y amigos tienen mucho más en su valor sentimental que simple diversión. Hay que seguir el ejemplo de nuestros hijos sabios que pusieron las prioridades correctamente – se puede pasar la fiesta sin chuches, pero nunca sin la gente amada.

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