SALUD

Después de una infidelidad ¿se puede recuperar la confianza?

¿Cómo definiríamos la infidelidad? ¿Mirar webs porno cuenta cómo infidelidad? ¿Sexo a través de la webcam? ¿Si tonteas en páginas de contactos, aunque no llegues a quedar con nadie, estás engañando? Chatear con una antigua relación ¿es una forma de infidelidad? ¿Qué hay sobre los juegos de realidad virtual de contenido sexual?

Seguro que en su entorno (incluyendo a la pareja) no se pondrían de acuerdo sobre qué es una infidelidad. No podemos ignorar el peso que la vida virtual, las redes sociales, y todo el desarrollo tecnológico que gira alrededor de nuestras relaciones, ha conseguido en nuestras vidas.

Propongo que sigamos con esta definición: Consideramos Infidelidad al engaño, cuando se rompe la confianza al ocultar a propósito íntimos y significativos secretos de carácter relacional y erótico a tu pareja.

Con este concepto, evitamos centrar el hecho en si hubo o no contacto físico, y ponemos el foco en la traición a la confianza depositada en la relación. Aquí es donde el infiel, si tiene esperanza en salvar la relación dañada, debería poner el foco. El infiel no solo debe dejar la conducta que le ha llevado a perder la confianza, de aquí en adelante deberá mantener la Verdad Rigurosa en este aspecto, el hecho de la infidelidad,  y en todos los de su vida en común.

Muchos infieles optarán por coger el camino de seguir mintiendo: pero sin que les pillen. Evito la parte más dolorosa pero también estoy evitando el meollo de la cuestión: el porqué de la infidelidad. Si quien fue infiel quiere acabar con su relación, seguir mintiendo es una forma muy efectiva de hacerlo.

En cambio, quien quiere de verdad salvar la relación optará por una rigurosa honestidad. Por supuesto, la confianza no se recupera de forma inmediata solo por confesar la infidelidad o, por aparcarla un tiempo. La confianza se recupera con una confesión completa y asumiendo la responsabilidad. La persona que fue infiel debe comprometerse con una nueva forma de vida y cumplir ciertas reglas, la más importante de las cuales es mantenerse en esa rigurosa honestidad en cuanto a todo, todo el tiempo. Necesita empezar a decir la verdad sin miedo, sin importar sobre qué, incluso cuando se sabe que la verdad será dolorosa.

La Verdad Rigurosa supone contarle al otro todo, no solo lo relacionado al daño. No hay más mentiras ni secretos. Se dice la verdad y se dice rápido, manteniendo a su pareja al tanto de todo en todos los aspectos de su vida. Gastos, trayectos al gimnasio, la suscripción de Netflix, temas del trabajo y, por supuesto, cada interacción social que resulte sospechosa.

Una honestidad rigurosa es más sobre comportamientos que de pensamientos. Si el infiel mantiene una conversación con una antigua relación es algo sobre lo que informar. Si, de todas formas, el infiel piensa que puede llamar a una antigua relación, es algo a analizar con el terapeuta o con un amigo de confianza, pero no con la traicionada esposa.

Por desgracia, se suele estropear la honestidad rigurosa de muchas formas, incluso estando motivados. Los errores más comunes son los siguientes:

Confesión pasiva: Esto fuerza al traicionado a hacer el trabajo. Esperar a que me pregunten. Si el otro sospecha algo preguntará y, el infiel, contará la verdad sobre esa cuestión específica pero evitando otras incómodos hechos. Puede que trates de convencerte a ti mismo que no estás mintiendo porque has respondido a las preguntas de la pareja con la verdad, pero es mentira.  Tienes que saber que ocultar información es otra forma de mentir.

Información parcial: muchos infieles revelan solo parte de la verdad o pasan por encima ciertos detalles, o directamente mienten, para ocultar la peor parte de su comportamiento secreto. La información parcial (un poquito hoy, otro poquito mañana y otro poco semanas después) supone una tortura alargada, adicional a la traición, para la pareja.

Tomar el rol de hijo: llegar y decir “Hay algo que necesito contarte”, y después esperar a que la pareja traicionada pregunte “¿Qué es? ¿Es eso todo? ¿Estás seguro de que no pasó nada más?”;  cambia la honestidad rigurosa en Inquisición. El infiel hace trampa y asume el papel de víctima.

Minimizar: Algunas veces el infiel es honesto pero trata de infravalorar las reacciones de la pareja traicionada. “No es para tanto”. Esto se puede hacer con la mejor de las intenciones. Pero, el reconocimiento del dolor sufrido por parte de la persona traicionada es parte importante de la recuperación y el infiel debe permitir que suceda.

Ponerse a la defensiva/atacar: al explicar a la pareja cómo sucedió todo, lo lógico es esperar una respuesta de odio y enfado, y es la reacción natural que el infiel se ponga a la defensiva y vaya al ataque cuando enfrenta ese odio. De todas formas, ese ponerse a la defensiva es contraproducente para recuperar la confianza. Evitar los “Sí, pero...”, “Es que tú...”

Esperar un perdón inmediato: después de una confesión honesta, los infieles pueden sentir como si merecieran un perdón inmediato. Pero debe pasar tiempo para que que el traicionado haga el proceso de duelo necesario.

El infiel se quejará que diciendo la verdad la pareja sigue sin creerle. Que siempre la dice, que instaló una App indicando siempre donde está, comparte sus contraseñas de correo y redes sociales, etc. Es transparente, pero falla en entender que, tras meses o años de mentiras, la otra persona no va a recuperar la confianza de inmediato. Restaurar la confianza perdida lleva mucho tiempo y esfuerzo. La única manera de acelerar el proceso es cambiar la forma de vida a decir la verdad en todo. No solo en lo más problemático también en lo más banal “me olvidé de tirar la basura ayer”.

No se debe guardar información para no herir a la pareja. Una honestidad rigurosa no es fácil ni divertido. Es doloroso. Pero es parte de la sanación y la confianza no se puede recuperar sin ella. La buena noticia es que el mantenimiento de esta actitud durante un tiempo hará que la pareja traicionada aprecie esto y recupere la confianza de forma gradual.

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Alberto Jiménez Ramos
Sexólogo-Psicólogo.
Pueden enviar sus dudas o consultas a [email protected]

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