SALUD

Doctor Sami Aoufi: ‘La abstinencia de alcohol en menores debería ser la norma y no la excepción’

PRESIDENTE Y SECRETARIA ASOCIACION ESPAÑOLA HIGADO Y RIÑON (Copiar)
Doctor Sami Aoufi junto a la Secretaria de la AEHR y Jefa del Servicio de Nefrología del Hospital La Mancha-Centro, la Dra. Rebeca García Agudo, ambos coordinan el Proyecto Integral de Prevención de los daños producidos por el alcohol en menores

En Actualidad Valdepeñas hemos hablado con el presidente de la Asociación Española de Hígado y Riñón, ubicada en el Hospital “La Mancha-Centro” de Alcázar de San Juan, el doctor Sami Aoufi Rabih, especialista en aparato digestivo, dedicando la mayor parte de su asistencia médica a las enfermedades relacionadas con el hígado. Que también  ha realizado másters en prevención de riesgos laborales, microbiología y enfermedades infecciosas e investigación clínica. Es profesor colaborador en la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla y consultor de revistas médicas especializadas. Además de trabajar en el citado hospital. Con él hemos hablado de la Asociación, de sus objetivos y de las actividades y proyectos que están llevando a cabo sobre todo a la hora de informar y concienciar en centros educativos sobre el daño que el alcohol hace en los menores o la “I Carrera Nacional 0,0%” para prevenir esos daños.

¿Cuántos años hace que se creó la asociación y cuáles son sus objetivos?

La Asociación Española de Hígado y Riñón inició su andadura en 2013, a raíz de una larga trayectoria de investigación centrada en las enfermedades del hígado y riñón, los que, a pesar de ser órganos claramente diferenciados, se relacionan estrechamente en algunas patologías, cambiando el pronóstico y la calidad de vida de las personas. Los objetivos de la AEHR van encaminados a la mejoría del conocimiento de las enfermedades del hígado y el riñón, lo que se consigue mediante formación de especialistas, estudios de investigación y campañas de divulgación y prevención. 

El Hospital “La Mancha-Centro” de Alcázar de San Juan es un referente a nivel nacional, ¿Es quizás por ello que han decidido que esta entidad se ubique en el mismo? 

El Hospital La Mancha-Centro es un referente nacional en diversos campos de la medicina, como oftalmología, endoscopia, traumatología, cirugía, nefrología, etc. Fue en este hospital donde se fundó la primera Unidad Hepatorrenal a nivel internacional, cuyo proyecto hemos trasladado a otros hospitales del país. Esta iniciativa y la organización de múltiples cursos y congresos llevaron a que la sede de la Asociación Española de Hígado y Riñón se instalara en este hospital. 

¿Qué actuaciones llevan a cabo para concienciar e informar sobre estos dos órganos vitales y su cuidado? 

La enfermedad renal crónica es cada vez más prevalente, siendo en la actualidad del 15%, lo que significa que uno de cada 7 adultos tiene un daño renal, con un riesgo de progresión y necesidad de diálisis o trasplante. A su vez, estamos viviendo las consecuencias del fenómeno del botellón, produciéndose un salto generacional en el diagnóstico de enfermedades causadas por este tóxico, como cirrosis, pancreatitis crónica, miocardiopatía dilatada o disfunción eréctil. Esto nos ha llevado a poner en marcha las I Jornadas Manchegas para Pacientes Renales o la charla “Cómo cuidar mi hígado”, el vídeo “El resultado no da igual” con testimonios de pacientes y familiares o la I Carrera Nacional 0,0% para prevenir los daños causados por el alcohol en los menores, que se celebrará en Alcázar de San Juan el 19 de noviembre.

Hay quien considera que el riñón es, además del corazón, el otro órgano vital más importante y que muchas afecciones leves de nuestro cuerpo se achacan a un mal funcionamiento de ese órgano, incluso sin que nosotros lo sospechemos. ¿Es cierto, o es leyenda urbana?

Efectivamente, el riñón no da síntomas hasta que funciona aproximadamente menos de un diez por ciento y es entonces cuando tenemos que mandar a los pacientes a diálisis. Lo mismo le ocurre al hígado, solo que no existe un tratamiento sustitutivo para otro órgano que no sea al riñón. Es por esto que las personas tienen que realizarse un análisis anual, especialmente los que padecen hipertensión arterial y diabetes, que son las causas más frecuentes de daño renal en nuestro país. En el caso del hígado, si se consume alcohol o se tienen relaciones sexuales de riesgo, se debe hacer un control de transaminasas y virus hepatotropos. 

¿Qué debemos hacer para que estos dos órganos se mantengan sanos y que no debemos hacer para que enfermen? 

El ideal de salud radica en no fumar ni beber alcohol. Es muy importante evitar la obesidad, hacer ejercicio físico y tomar una dieta saludable. Parece un tópico, pero el no cumplimiento de estas medidas está americanizando nuestro país, donde vemos tasas de obesidad cada vez más altas, con enfermedades derivadas de ella, como la propia insuficiencia renal, el hígado graso, la diabetes… Hoy en día, después de la hepatitis vírica y el alcohol, la obesidad se sitúa como tercera causa de trasplante hepático. 

Volviendo a la asociación ¿Cómo es el perfil del socio? 

La Asociación Española de Hígado y Riñón se creó pensando en el perfil de médico, pero sus objetivos han conseguido involucrar a enfermeros, farmacéuticos, pacientes y población concienciada con la contribución a proyectos que mejoren el conocimiento y la salud. 

También están llevando a cabo charlas en los institutos para concienciar sobre el mal que ocasiona el alcohol en menores. ¿Cree que incluso los propios padres somos conscientes de eso? ¿Qué metodología utilizan para llegar hasta ellos y cómo son esas charlas? 

En las consultas y a través del estudio ACIM-S que hemos realizado en más de 800 alumnos de educación secundaria, comprobamos que en la sociedad en general y en los padres y educadores en particular hay una normalización de la ingesta de alcohol por parte de los menores. El consumo en forma de atracón, conocido como botellón, es mucho más perjudicial que la pequeña ingesta diaria de vino y cerveza a la que estábamos acostumbrados en los pacientes cirróticos típicos. Hoy recibimos pacientes de 20-30 años con gran tristeza y asombro. El 70% de los jóvenes de 14 años y el 90% de los de 16 años consume alcohol, licores en el 96%. Esta es la razón de que esté cambiando el perfil de los pacientes con enfermedades por el alcohol, lo que era impensable hace una década. Ante esta alarma sanitaria, la AEHR ha iniciado un proyecto integral de prevención, dentro del cual se encuentran los talleres en centros de secundaria para alumnos, profesores y padres. En estas charlas intentamos concienciar sobre la realidad que estamos viviendo en los hospitales. El alcohol no conoce edad, raza, sexo ni nivel sociocultural o económico. Es una droga que mata más que el resto de drogas juntas, silenciosamente, en todo el organismo, en forma de enfermedad, abuso sexual, violencia o accidentes de tráfico. Y lo peor de todo es que los estamos tolerando todos. 

De momento las están haciendo en los IES de Alcázar y la comarca. ¿Piensan expandirlas a otros centros educativos de la provincia y donde?

Se están llevando a cabo en todos los centros que han participado en el estudio, dentro de la comarca de la Mancha: Alcázar, Criptana, Villacañas, Villa de don Fadrique, Corral de Almaguer. Estamos abiertos a expandir la campaña allí donde se nos llame y de manera anual para que el mensaje cale en la sociedad a largo plazo. 

El próximo 19 de noviembre se celebra en Alcázar de San Juan la I Carrera Nacional 0,0% contra los daños producidos por el alcohol en menores. ¿Cuáles son los objetivos de este evento y como animaría a la gente a participar? 

Dentro del plan integral de prevención de los daños causados por el alcohol, especialmente en los menores, se ha incluido la Carrera Nacional 0,0% para llegar a todos los segmentos de la sociedad, tengan hijos o no, sean jóvenes o mayores, autoridades, gente que consume sin darse cuenta de que está dañando su salud de forma irreversible y de que transmite a los demás la normalización de la ingesta de alcohol. Todo el mundo debe conocer las consecuencias de este hábito, para enfrentarse a un futuro de enfermedad si continúa. 

Consejos. ¿Qué cree que le pasa a la sociedad para que los menores beban alcohol y qué debemos hacer los padres y más deben hacer las instituciones públicas para evitarlo? 

En la sociedad española hemos normalizado el consumo de alcohol a pesar de sus efectos perjudiciales para la salud y la prohibición de venta de alcohol a menores. Los jóvenes solo lo han llevado un paso más allá, en mayor cantidad y periodicidad. Los adultos no deberíamos beber alcohol en presencia de nuestros hijos y no deberíamos permitir que consumieran alcohol mientras no tuvieran la mayoría de edad. Los jóvenes imitan la conducta de sus padres y la llevan al límite debido a su edad. Hay estudios que demuestran que los jóvenes beben menos cuando no se sienten autorizados por sus padres. Con respecto a las autoridades, no es nuestro cometido, pero transmitimos la sensación del profesorado y las AMPAS en relación a una mayor oferta de ocio. Lo que sí está claro es que la abstinencia de alcohol debería ser la norma y no la excepción.