SOCIEDAD

Homenaje al doctor Alfonso Gómez-Caminero, fundador del primer hospital de Valdepeñas

DR ALFONSO GOMEZ-CAMINERO (Copiar)
Foto del Doctor Alfonso Gómez-Caminero (cedida por su nieto, el doctor Alfonso Martínez de Carneros)

Un homenaje que se realizará el 20 de mayo a las 10:30 horas en la sede de Servicios Sociales de Valdepeñas. Aquí fue, y así lo dijo el alcalde de Valdepeñas en rueda de prensa, donde el doctor Alfonso Gómez-Caminero ubicó el primer Hospital o Casa de Socorro de la localidad y donde se colocará una placa para recordarlo.

Después y en la Plaza de España se llevará a cabo, por parte de los profesionales de la Clínica Oftalmológica del doctor Alfonso Martínez de Carneros, nieto del homenajeado, una campaña para prevenir el Glaucoma Ocular en la que puede participar todo el mundo y donde se realizarán pruebas para detectarlo.

_DSC1760 (Copiar)

Biografía del doctor Alfonso Gómez-Caminero Merlo, fundador y director del Hospital Municipal de Valdepeñas en 1922. "Médico de los Pobres".

El doctor Alfonso Gómez-Caminero, nació en Valdepeñas el 9 de julio de 1897, era hijo de padres valdepeñeros: Agustín Gómez Caminero y Mª Juana Merlo Rubio Su familia se dedicaba a la elaboración y exportación de vinos.  Vivió su etapa de infancia y juventud junto a sus seis hermanas, siendo él, el primogénito. Todos tuvieron una educación muy religiosa en el ámbito familiar. 
 
Sus primeros estudios los realizó en los Hermanos Maristas de Valdepeñas, cursando su carrera universitaria en la Universidad de Madrid, donde se licenció en el año 1921 en Medicina y Cirugía con la Especialidad de Ginecología. 
 
Durante su formación, fue discípulo de los mejores médicos de su generación, entre los que destaca Santiago Ramón y Cajal y tuvo una muy estrecha amistad y vinculación profesional con Carlos Jiménez Díaz gran maestro de la medicina. 

DR ALFONSO GOMEZ-CAMINERO (Copiar)
 
Fue un hombre adelantado a su época, ya que animó, persuadió y convenció a su familia, para que otra mujer hiciera carrera universitaria, su hermana Andrea, primera farmacéutica de esta ciudad. 
 
Una vez concluidos sus estudios, contrajo matrimonio con María García-Rojo Merlo, fruto de este matrimonio nacieron cuatro hijos: una mujer, Gloria, la madre del doctor Alfonso Martínez de Carneros, y tres varones todos ellos fallecidos. Dos de ellos continuaron sus pasos dedicándose a la medicina: Agustín y Alfonso.  
 
En un Valdepeñas, de 25.000 habitantes, más los 100.000 de la comarca a los que también se prestaba asistencia médico-quirúrgica, desarrolló su profesión de CIRUGÍA GENERAL Y GINECOLOGÍA con gran vocación, ejerciendo en numerosas ocasiones de forma altruista ya que, además de asistir a los enfermos, ayudaba económicamente a los más necesitados no cobrando sus honorarios y dejándoles donativos debajo de sus almohadas, de ahí que lo llamaran el “Médico de los Pobres”. 
 
En una época en la que la carencia tanto de medicinas y antibióticos, como de medios tecnológicos, hacía aún más necesaria la presencia del médico, el doctor Alfonso Gómez-Caminero, se preocupó de dotar el Hospital de Valdepeñas, con los recursos y tecnologías más avanzados de la época, trasladando sus conocimientos y experiencias adquiridas en el Hospital San Carlos de Madrid, a Valdepeñas. 
 
Impulsó el Hospital Municipal desde su inauguración en 1922, fecha en la que no tenemos constancia de que existieran más hospitales municipales en la provincia de Ciudad Real. Desempeñó el cargo de director durante 24 años, mejorando la asistencia sanitaria de todos sus habitantes sin excepción. 
 
En 1926, un vecino de la localidad tuvo el infortunio de caer desde una altura de dos metros en su lugar de trabajo, golpeándose la cabeza con un cubo de zinc. El doctor tuvo que realizar de  urgencia una trepanación, extrayendo tres esquirlas de gran tamaño alojadas en el cerebro, culminando la intervención con gran éxito. En este mismo año, el Doctor Alfonso Gómez-Caminero intervino con éxito, en el Hospital Municipal, a un vecino de Castellar de Santiago que sufrió un accidente al volcar el carro que conducía, quedando una pierna totalmente destrozada. Este paciente escribió a la prensa elogiando la atención recibida. 

Tuvo que abandonar Valdepeñas junto a su familia desde 1937 a 1939 trasladándose a Sierra Morena, en Viso Del Marqués, con motivo de la guerra civil. 
 
En el campo, siguió ejerciendo su profesión, en ocasiones arriesgando su vida por circunstancias de la guerra.  (Como dato curioso cabe decir que asistió a una mujer cuyo hijo nació con dos cabezas, este hecho insólito tuvo eco en la prensa de la época). 
 
Con 39 años, desarrolló una enfermedad asmática de tipo alérgico, que mermó sus facultades físicas. A partir de ese momento dejó de ejercer la Especialidad de Ginecología, dedicándose exclusivamente a la Medicina General. Estando enfermo, incluso postrado en la cama, atendía a los pacientes que acudían insistentemente a su casa. Falleció el 21 de mayo de 1946.