SOY JOVEN Y DEPORTISTA

Coronado y Pepote. Dos porteros de fútbol sala de segunda pero con categoría de primera

En nuestro especial Soy Joven y Deportista, no podían faltar dos estrellas, de las muchas que tiene el Fútbol Sala Valdepeñas, sus guardametas, Pedro Coronado Quintana “Coro” y Bernardo Naranjo Guerrero “Pepote”. Su trabajo en este equipo, que está en segunda división pero que ha luchado por ascender a primera, es fundamental: evitar que el balón del contrario entre en su portería. Con ellos hemos hablado sobre su trayectoria en el equipo y sus sueños.

Coronado a la derecha y Pepote a la izquierda de la imagen, ante la portería que tantas satisfacciones les ha dado
Coronado a la derecha y Pepote a la izquierda de la imagen, ante la portería que tantas satisfacciones les ha dado

¿Cuándo empezáis en esto del fútbol sala?

Coronado: Era aficionado desde pequeño porque mi padre ya jugada en la Liga Local, como portero, y todos los sábados venía a ver los partidos. Me gustó el juego, el ambiente y con 14 años empecé con los cadetes, después con 15 me subieron a juvenil, cuyos dos porteros se lesionaron y fue cuando debuté. Fue una experiencia que hizo que me implicara mucho, porque con esa edad venía a entrenar a las siete de la tarde y me iba de aquí a las once de la noche. Estuve fuera por estudios y cuando volví probé de nuevo, hice buena temporada y aquí estoy. Llevo diez años ya en este deporte.

Pepote: Yo empecé en La Solana, que es de donde soy y donde vivo, en categorías inferiores, después jugué con la Selección de Castilla-La Mancha, fiché por el Albacete en División de Honor. Después de esa experiencia vuelvo de nuevo a La Solana, donde juego durante un año, hasta fichar por el Manzanares, equipo que ascendió. Estuve con Raúl Aceña que fue el que me trajo a Valdepeñas, donde llevo cuatro años. Son muchos años jugando al fútbol sala.

Le preguntamos a Coronado, que es el que más tiempo lleva en el fútbol de Valdepeñas, ¿Cómo ha visto la evolución del equipo?

Siempre ha habido buenos jugadores en Valdepeñas que han luchado por subir a categorías superiores, y ahí tienes el ejemplo, estamos en segunda división. Yo llegué en uno de los mejores momentos, con Isidro, con quien ya obteníamos muy buenos resultados. Se redujeron los grupos y se noto que había más nivel. Después vino Raúl Aceña e hizo un proyecto para subir a segunda, contó con ambos, subimos y la verdad es que estoy muy contento. La evolución ha sido grande.

¿Por qué sois porteros y no jugadores?

Pepote: Yo era jugador y un día me dijeron que me pusiera de portero y me puse, contento mucho, pero aún tengo complejo de jugador y a veces salgo con la pelota porque me gusta darle al balón.

Coronado: Porque soy malo con los pies, bueno no tan malo, pero no es mi fuerte. Siempre se me ha dado bien ser portero, mi padre lo era y yo pues decidí jugar así porque se me da bien.

Le preguntamos a Pepote ¿cómo se compagina el trabajo, el desplazamiento con los entrenamientos y jugar?

Es duro, pero en mi caso lo llevo bien porque es trabajo familiar y puedo disponer de tiempo para entrenar. Por la mañana trabajando y por las tardes los entrenamientos. En cuanto al desplazamiento, vivo en La Solana, estoy al lado, es como si fuera de aquí. Lo peor es que hay compañeros que vienen desde Madrid, eso sí es un palizón. Somos semiprofesionales y claro hay que estar ahí.

Cuándo durante un partido la gente grita vuestro nombre ¿Qué sentís?

Coronado: Te acostumbras. Me acuerdo cuando debuté y tuve la suerte de hacer una parada, había como unas 900 personas, iba menos gente que ahora a vernos, y todos empezaron a cantar Coro, Coro…, te da una sensación que pone los pelos de punta, es muy reconfortante.

Pepote: Yo siento emoción, te sientes hasta más fuerte, motivado, en definitiva, muy a gusto.

¿Qué pensáis de vuestra afición?

Pepote: Pues que es la mejor, nunca te reprocha nada, te animan y no critican. Ven que trabajamos y entienden que podemos cometer errores igual que tenemos aciertos. El esfuerzo que hacen para viajar con nosotros a lugares como Canarias o Lugo, con dinero de sus bolsillos, eso es lo que te hace fuerte. Esta afición es uno de los éxitos del Fútbol Sala Valdepeñas, porque nos apoyan al cien por cien y eso hace que pesen mucho. Lo que diferencia a este equipo de otros, sin duda, es su afición.

Coronado: En Valdepeñas siempre ha habido mucha afición, y más desde que volvimos a segunda. Están enganchados y eso es muy bueno, porque a nosotros nos motivan. La peña Resakas movió a mucha gente, que además se involucra en el fútbol. El pabellón siempre está lleno. Nadie esperaba que fuéramos a jugar los Play OFF y que hubiera la posibilidad de subir a primera, y se volcaron, fue espectacular.

¿Por qué creéis que hay tanta diferencia entre el fútbol sala y el fútbol 11?

Coronado: El fútbol sala es muy nuevo, tiene muchos seguidores, pero en un campo de fútbol 11 puedes meter a más gente, eso mueve mucho dinero, los patrocinadores se involucran más, la prensa, etcétera.

Pepote: Es una pena, porque en nuestro equipo hay jugadores con una calidad muy alta, que algunos en fútbol 11 no la tienen. Pero es igual, nosotros nos sentimos afortunados por estar en un club como Valdepeñas, donde la afición y la directiva están volcados, estos últimos cumpliendo también lo que prometen. Dentro del fútbol sala somos privilegiados.

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¿Qué sentís cuando los niños se aceran a vosotros y os saludan, os piden fotos? ¿Qué consejos les daríais?

Pepote: Los chavales te reconocen y te saludan y notas ese cariño, sobre todo en niños más pequeños, porque quizás el nombre “Pepote” les resulta más cercano. Cuando acabas los partidos te piden hacerse una foto y eso para mí es muy importante porque demuestra que valoran tu trabajo.

En cuanto a consejo, pues que vean que no es difícil llegar, que si te gusta y pones ilusión y ganas, puedes estar ahí. Y sobre todo, disfrutarlo mucho.

Coronado: Me gusta cuando los niños pequeños te saludan y gritan tu nombre por la calle. Somos un ejemplo para ellos. Mi consejo, que hagan lo que les gusta sin marcarse objetivos o metas, sino que disfruten con el fútbol o con el deporte que les guste, que se diviertan practicándolo.

No habéis subido a Primera División ¿Qué se siente al tocar el cielo con la punta de los dedos y no llegar?

Pepote: Es duro porque piensas que fallas a la afición y que llevas todo el año luchando para estar ahí, y una vez que estás tan cerca, que no se consigue por determinado factores,  piensas en esas circunstancias y tienes ganas de revancha.

Coronado: Es una pena, después del esfuerzo y el trabajo del equipo durante todo el año, con todo el apoyo y la ilusión que tenía la afición por cumplir el sueño de jugar en primera. Fue un palo muy duro, pero bueno ahora toca levantarse, mirar hacia delante y preparar el año que viene para seguir luchando por ese objetivo y,  como no, por seguir ilusionando a nuestra afición.

Finalmente, les preguntamos a ambos como se llevan entre ellos.

La respuesta fue unánime: muy bien. La relación es muy buena entre ambos y esto hace que sea bueno para la portería. No es habitual que los porteros se lleven bien, es el puesto más complicado en ese aspecto, pero no es nuestro caso, cuando tenemos un error nos apoyamos mutuamente. Somos amigos fuera de la pista.

También los dos hablan bien del entrenador, de cómo se esfuerza y sobre todo su espíritu de sacrificio.

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