Demagogia en la aprobación de los presupuestos para el año 2019

 El pleno del Ayuntamiento del pasado jueves 27 de diciembre sirvió para aprobar unos nuevos presupuestos cuya correcta aplicación pende del hilo de quienes serán los responsables de ejecutarlos después de las próximas elecciones municipales, a celebrar en el mes de mayo. En su debate quedó reflejada claramente la necesidad de construir una corporación más plural y enérgica que la actual, en la que volvió a quedar patente cómo una única agrupación política, acostumbrada a hacer y deshacer desde su mayoría absoluta, evidenciaba a una oposición frágil usando, en ocasiones, las mismas argucias que criticaba abiertamente, entre acusaciones de ignorancia y trabajo mal hecho, al resto de las agrupaciones.

Tras una optimista valoración de la situación financiera actual de nuestras arcas, tomando siempre como referente la deuda viva acumulada y el grado en el que se ha ido reduciendo en los últimos años, se anunciaron unos presupuestos inflados sobre todo por los ingresos correspondientes a los fondos del plan EDUSI que, como el propio alcalde recalcó, son fondos europeos concretos concedidos para un proyecto de mejoras también concretas y bien definidas, por lo que no se deben vender como una mejora global de la disponibilidad de gasto para el próximo curso, sino como un proyecto puntual aprobado y financiado por Europa. En el resto de las partidas se mostraron pocas novedades respecto a años anteriores, salvo el incremento de gasto en costes de personal, debido al aumento de la plantilla y al ascenso en el sueldo de los funcionarios locales ordenado por el gobierno, o la reducción del gasto asociado a la deuda que aun mantiene nuestro Ayuntamiento.

A dicha exposición contestaron todas las agrupaciones representadas con una misma replica, su no participación en la elaboración de unos presupuestos que no han surgido desde la pluralidad, sino que se han impuesto por el partido que ostenta la mayoría en el consistorio. Esto es algo que, en un año electoral, justifica por si sólo no contar con el apoyo de la oposición. Especialmente relevante fue la opinión expresada por el portavoz del Partido Popular al afirmar que se trataba de unos presupuestos que tal vez deberían manejar un gobierno diferente al actual durante siete meses y que, por lo tanto, deberían estar mas consensuados. Hubo además coincidencia en criticar la partida destinada a deportes, muy próxima al gasto social y muy superior al destinado para el desarrollo empresarial. En este sentido personalmente coincido con el argumento sostenido por el alcalde en relación a proporcionar a nuestros jóvenes alternativas saludables para su desarrollo, pero creo honestamente que no se deben centrar tan sólo en la actividad deportiva, ya que existen otras vías para lograr que se sientan realizados como personas que, actualmente, no están teniendo el apoyo necesario. También coincidieron tanto UCIN como Partido Popular en considerar que es posible elaborar unos presupuestos con menos carga fiscal para los valdepeñeros.

Desde el gobierno, sin embargo, se negaron todos estos puntos utilizando siempre un tono descalificador ya no hacia las agrupaciones sino a los propios portavoces que, como indica el término, no hacen otra cosa mas que representar a sus grupos políticos. Por ejemplo llamó mal informado e ignorante al portavoz de UCIN cuando este argumentó su critica señalando aspectos tales como la evolución de la población en Valdepeñas, en retroceso desde el año 2010 según el Instituto Nacional de Estadística, o del estancamiento del paro existente,  que se mantiene en valores muy similares a los del año 2011, según datos publicados por el Servicio Publico de Empleo Estatal. Así mimo calificó de vehemente la intervención del portavoz de Izquierda Unida-Ganemos replicando después con un injustificable discurso de enaltecimiento de la política inversora seguida por el Ayuntamiento en los últimos años, siempre precedida de una retorica y pesada coletilla: “por ejemplo...”, finalmente replico al Partido Popular con demasiada carga emocional,  alejada de lo que debe ser una replica constructiva.

En conclusión el debate en torno a estos presupuestos no hizo otra cosa que poner en evidencia el agotamiento del actual gobierno y la necesidad de que llegue aire nuevo a nuestro consistorio.

                                                                       Antonio Pozuelo García

                                                                       Agrupación Ciudadanos Valdepeñas