Oficios extinguidos en Valdepeñas. Herrerías

Taller en maqueta de Fernando Lillo Merino  (Activo como herrero 1928-1995)
Taller en maqueta de Fernando Lillo Merino (Activo como herrero 1928-1995)

En la mitología griega la herrería estaba representada por el dios Hefestos. Más tarde en Roma se llamó Vulcano, que era el dios de las deidades. Hefestos era un artesano con habilidades para trabajar los elementos metálicos en cuya fragua era un volcán y fue él quien construyó la mayoría de las armas de los dioses.

Desde la antigüedad el desarrollo de la práctica de la herrería ha tenido múltiple infinidad de aplicaciones en la realización de utensilios, carros, herramientas y materiales  de la agricultura, monedas y un  largo etc. Muchos de estos elementos y piezas han sido encontrados en el yacimiento íbero del Cerro de las Cabezas de Valdepeñas.

En el circo romano ya aparecen compitiendo los carros y carruajes con llantas de hierro.

A través de los siglos hasta la invención del motor en el siglo XIX, teniendo en cuenta que su repercusión no llegaría a desarrollarse hasta bien entrado el siglo XX, han sido los herreros imprescindibles en la construcción de carros, carruajes, barcos, etc.,  como son las llantas de hierro con ruedas de madera, hasta muchos más tarde que se impusieron las ruedas de goma con aire comprimido, entre otras herramientas manuales, incluso elementos del hogar, han  estado presentes en algunos casos y lugares..

(En la foto carro de trasiego y Galera. Fuente Museo del Vino de Valdepeñas)CARRO DE TRASIEGO Y GALEWRA. FUENTE. MUSEO DEL VINO DE VALDEPEÑAS (Copiar)

De esta forma era casi imprescindible la relación carretero-herrero para la construcción de ellos.

Según el libro “Anuario General de España” de varios autores: Bailly-Baillere-Riera. Tomo I. Ed. Madrid-Álava-A Coruña, 1918. Pág. 2707, hemos recogido algunas herrerías inscritas en Valdepeñas, aunque no sus sedes sociales. Las que aparecen son las siguientes: Domingo Navarro; Francisco Navarro; Miguel Navarro; Francisco Osorio; Reyes Galán y Sebastián Sánchez. 

Juan de Dios Piña Barchino, trabajó con una herrería, que su padre y sus hermanos tenían, desde últimos años del siglo XIX, enlazada en el mismo local de la calle de la Esperanza, 7 y después la calle las Cruces, 9 con una carretería que regentaban su padre Juan de Dios Piña Jiménez y sus dos hermanos Benito y José.

En 1928, se funda en Valdepeñas, por Real Orden del Rey D. Alfonso XIII, la  Escuela Elemental del Trabajo. Después en 1955, Escuela de Maestría Industrial, o “Escuela del Trabajo”, como vulgarmente se le llamaba  en Valdepeñas. Estaba enclavada en la calle de Castellanos, 10, esquina a Torrecillas.

(En la foto, antigua fragua de la Escuela del Trabajo de Valdepeñas 1931-1968)

ANTIGUA FRAGUA DE LA ESCUELA DEL TRABAJO DE VALDEPEÑAS. 1931-1968. (Copiar)

No tenemos en nuestro poder datos del Plan de Estudios, hasta 1931, según fotografía que acompaña a este escrito y que estuvo abierta hasta 1968. Se daban las especialidades para los varones de Ajuste Mecánico; Soldadura; Carpintería, Ebanistería y Talla; Forja y Cerrajería; Enología.

ESCUELA ELEMENTAL DEL TRABAJO.  APRENDIZAJE Y CURSOS.  1929. (Copiar)

Los profesores para impartir la especialidad de Ajuste Forja y Cerrajería, aparece D. Antonio Pereira Lejareta, según nombramiento desde 1935 hasta su muerte en 1959, que a la vez fue director del centro desde 1931 también hasta su fallecimiento, y como Auxiliar de Fragua D. Juan de Dios Piña Barchino, desde 1935, aunque no hemos podido constatar hasta que año estuvo ejerciendo. Se sabe que esta especialidad se clausuró en el curso 1967-68 aproximadamente, tras el cambio de ubicación al lado del Parque Cervantes y con nuevo nombre de Instituto de Educación Secundaria “Gregorio Prieto”.

Poco sabemos de la herrería de Bernardo o Bernardino Roldán, si de su hijo Eugenio García Roldán, que tenía la herrería en la calle del Seis de Junio junto a La Veguilla. Debió comenzar antes de nuestra contienda, incluso puede ser que heredaran el oficio, ya que Eugenio y Juan se jubilaron en 1994. Puedo decir que quien suscribe la conoció la herrería muy joven en 1960. En ellas trabajaban aparte de Eugenio, su hermano Juan y 4 oficiales que llegaron a trabajar mientras que estuvo abierta, estos eran: Aurelio Santos (1945) que entró en 1960, Antonio, Jesús y Urbano.

Como consecuencia de la riada de 1979 en Valdepeñas, el taller al estar junto al Arroyo de la Veguilla fue arrasado por el agua y posteriormente expropiado para construir la avenida 1º de Julio, trasladando el taller a la calle Angosta, 25. Tras la jubilación de Eugenio y Juan, los oficiales se hicieron cargo de la empresa que estuvo abierta hasta el año 2006 que se cerró. 

La saga de la familia Lillo herreros, comenzó con Fernando Lillo Marta Carrizosa (C. Real) (1888-1962) que fue herrero en esa villa.

Su hijo Fernando Lillo Merino (1916-2007) aprendió el oficio desde muy joven a los 12 años  en el taller de su padre en Carrizosa. Posteriormente en 1944 se instaló en Valdepeñas, montando un taller de herrería en la calle de las Cruces en el número 25 hoy 50, estando activo hasta 1995. Su  hijo José Fernando Lillo, aprendió el oficio en el taller de su padre desde los 10 años recogiendo el negocio hasta 1963 que tuvo que derivar el oficio hacia las manufacturas metálicas hasta su jubilación pasando la especialidad  a sus tres hijos.

Otra fragua era la de calle de la Virgen haciendo esquina con Cantarranas, que se cerró en los años 70. Dados otros medios de locomoción y herramientas de la agricultura. No tenemos más datos del nombre, pero si donde vivía que era en la calle de la Mesta, 8 aproximadamente.

La de Crisantos Peral Alonso estaba situada en la calle de la Fábrica, 7, hoy calle de Tomás de Antequera, (junto al rastro) se cerró en 1979, como consecuencia de la riada que arrasó el taller llevándose todos los artilugios y herramientas, además de tener Crisantos más de 60 años. 

Juan Vicente Camacho Mejía (1920-2009), llamado vulgarmente “El Chato El Herrero” aprendió el oficio de su padre, que tuvo el taller primero en la calle del Convento, para trasladarse después a la calle Monescillo. Pues bien, Juan Vicente Camacho, inauguró su fragua en 1949, en la  calle  General Margallo, primero en el número 1 y después en el 9. En dicho taller, se fabricaba toda clase de aros para ruedas de carruajes, ejes y herramientas para el campo y para la construcción, como azadones, picos, y también para el hogar como hornillos para el carbón, trébedes, tenazas, parrillas,  etc.  Se puede considerar uno de los últimos herreros en la zona, ya que estuvo trabajando el oficio hasta su jubilación en 1985.

La herrería de Pío del Coso y sus sobrinos Agustín y Tomás del Rosa, se creó en 1957. Situada en la calle José Ramón Osorio número 65 aproximadamente. En dicha fragua trabajaban además de los mencionados un oficial. Se construían aros para las ruedas y ejes de todo tipo de carruajes, se hacían algunas herramientas para la agricultura y se reparaban y se aguazaban las rejas y los arados. Dicho taller se trasladó en la década de los años “70” en la misma calle más adelante casi a la salida de Villanueva de los Infantes, ya con nueva especialidad como son las manufacturas metálicas, dada las nuevas formas de locomoción y de herramientas motorizadas.

(En la foto, reunión de herreros en Valdepeñas, el 2 de mayo de 1959. En la Puerta de la fragua de los hermanos De la Rosa)

REUNIÓN DE HERREROS EN VALDEPEÑAS, EL 2 DE MAYO DE 1959. EN LA PUERTA DE LA FRAGUA  DE LOS HERMANOS DE LA ROSA (Copiar)