Grandes Galeones bajo la Luz Lunar, de Luis Antonio de Villena

Grandes Galeones, de Villena
Grandes Galeones, de Villena

La conocida editorial “Visor” ha publicado en su “colección Visor de Poesía”, el último poemario del prestigioso poeta y crítico literario, Luis Antonio de Villena (Premio de la Crítica), “Grandes galeones bajo la luz lunar”, libro de 135 páginas, en el que incluye 71 poemas escritos entre junio de 2015 y finales de agosto de 2019, en Madrid, pero bastantes de ellos en México, Veracruz, Cali, Medellín o Barranquilla, en Colombia, país al que el reputado vate viaja con bastante frecuencia, dada su muy amplia actividad cultural: Conferencias, lecturas, presentaciones de libros…, aunque también por placer y amistad, ya que tiene grandes amigos en aquellas latitudes. 

El libro

“Grandes galeones bajo la luz lunar”, es una poesía de madurez y  un magnífico volumen escrito en verso blanco y largo (menos un par de textos en prosa, en el que siempre cuida el ritmo), en el que su autor nos narra la sensualidad vivida, pero con la nostalgia de lo perdido:  cálidas noches de placer con jóvenes muchachos, en playas, burdeles y hoteles; pero también es un  tomo lleno de desengaños,  en  el que, en su discurso poético hay soledad,  lejanía, desaparición, traiciones…, dado que el literato sabe perfectamente, que ya ha envejecido y que lo bueno de la vida pasó raudo y veloz, que ya asoma la máscara monstruosa gris de la vejez y sus afiladas uñas-garras negras, en una sociedad hipócrita, fría, deshumanizada y competitiva, que sólo adora al becerro de oro y que el aedo detesta, ya  que no sabe enfrentarse a ella, porque no lo han  enseñado y ha vivido en un mundo idealizado, soñado…, que no era el real, en el que abundan  los engaños, los falsos amigos, los tahúres, la sordidez, la mediocridad, la chusma, que camina por la tupida, húmeda y oscura selva, que es la verdadera vida, la real, no la soñada por el gran poeta que es  Luis A. de Villena, que yo considero el García Lorca del siglo XXI. 

 En el libro hay poemas sublimes como: “Sixto”, “Helio”, ”Pétalos de la memoria”, “Escapa, huye”, “Muchachos de cristal”, “Huir, huida”, “Breve visita”, “Marcelo/Medellín”, “Densidades de ser viejo”, “31-Octubre-2018”, “Giacomo Casanova”, “Puerto Colombia”, “Bécquer, el joven poeta”, “Látigos y mozos en una orgía de Gesualdo da Venosa”, “El fuego más tierno”, “Preguntar por la muerte”, “Al sur de Veracruz”, “El viejo actor”, “Viejo marqués”, “Abuela”, entre otros muchos, dado que, es un poemario comparable a “Desolación de la Quimera”, de Luis Cernuda, poeta con el que el artífice tanto se identifica. 

Escribe Villena en su poema “Preguntar por la muerte”: “Temo a la enfermedad y al dolor, pero a mi edad la muerte súbita ya me parece reposo, bienandanza. No temo, no espero, no creo. No ser, en la tranquilidad, muy buenamente me basta. Señor del Erebo, si te acuerdas, concédeme ese instante de eutanasia. Y si al irme, tranquilo y concorde, me fuere dado pedir algo, una suerte de broche final, muy mío, pido sólo contemplar hermosas imágenes de mozos jóvenes en una playa, desnudos. Recita a Estratón o a Pound. En ellos, el valor verdadero de la vida del que me despido, con sus cuerpos de luz, resignado, feliz, amigo…

                                                    Nada más, nada más os pido.

Bienvenido

Bienvenido sea a las librerías este magistral tomo de versos escritos con la sangre roja de un corazón lacerado, el de un hombre extremadamente sensible, frágil, desvalido e inadaptado a la sociedad actual y que está plenamente convencido, que ya, solamente, le espera el final…, como a todos/as, porque la vida es un fracaso desde el primer momento en que tienes que aceptar irremediablemente la muerte, que aquí, en la tierra, nuestro paso es breve y efímero, en el que, en un gran escenario cada cual tiene que representar el papel que le han asignado en la tragicomedia que es nuestra existencia, en el gran teatro del mundo. No dejen de leer este soberbio libro de versos blancos, libres, como su autor, Luis Antonio de Villena, en su: “Grandes galeones bajo la luz lunar”. 

                                                                                                             Joaquín Brotons Peñasco   www.joaquinbrotons.com