Valdepeñas 2018, la transición hacia un trascendental nuevo año

Valdepeñas
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El año cuyo calendario acabamos de cerrar no puede decirse que haya comportado grandes sobresaltos en lo que a nuestro ámbito más cercano se refiere, en contraposición con la creciente inestabilidad política e institucional vivida en el país (primer derribo de un gobierno por moción de censura y desafío independentista en Cataluña). Esa misma falta de equilibrio provocada por el ocaso del bipartidismo se plasma en Castilla-La Mancha con las dificultades para sacar adelante el presupuesto de la comunidad. Cuestión aparte ha sido la concreción de las diferencias tanto de criterio político como de empatía personal, entre el varón autonómico García-Page y el presidente Pedro Sánchez, con la aprobación de nuevos trasvases de caudal desde la depauperada cabecera del Tajo hasta la cuenca del Segura.

El vistazo rápido a los últimos doce meses de actualidad local nos remonta a unas pocas cuestiones trascendentales, como la gota fría que en el último domingo de mayo inundó las áreas más expuestas a la acumulación del agua, con especial incidencia en el entorno e interior del Hospital; el ascenso a la Primera División nacional del Fútbol Sala Ciudad del Vino y la consecución de una subvención de cinco millones de euros dentro de la conocida como Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (EDUSI), a la que el Ayuntamiento de Valdepeñas añade un millón más, para acometer mejoras urbanas y avances tecnológicos en los servicios públicos, entre las que destacan la construcción de una calzada sobre el canal de la Veguilla entre las calles Seis de Junio y Norte, transformando en bulevares las actuales calzadas y aceras laterales, o la conexión del barrio de San Pedro con el resto del casco urbano. A los proyectos de la Estrategia DUSI se añade un bloque de inversiones aprovechando el superávit del presupuesto municipal, entre las que sobresale claramente la voluminosa actuación llevada a cabo durante 2018 en El Peral: nuevo aparcamiento a la entrada del paraje, gran arboleda junto a la pradera, rehabilitación de los históricos baños y recuperación del centro de interpretación del agua.

La referida inversión de seis millones de euros en proyectos de indudable interés estratégico debe reportar un fuerte estímulo a la actividad privada, en una localidad en la que la iniciativa empresarial puede y debe crecer. En los últimos tiempos las nuevas incorporaciones al tejido industrial y comercial están protagonizadas por grandes firmas que han creado unos cuantos puestos de trabajo, a la vez que han devorado al comercio autóctono de sus respectivos sectores. En 2019 asistiremos a la apertura de una primerísima marca, referencia en el sector ferretero, cuya irrupción está por ver que beneficie a los negocios que desde hace décadas se dedican a lo mismo en nuestra ciudad. Valdepeñas cuenta con la mayor disponibilidad de suelo industrial de su historia, pero son imprescindibles políticas de estímulo al emprendimiento que propicien su ocupación, con la coordinación entre las distintas administraciones desde la central hasta la local. Nuestro sector primario, la vid, el olivo y el cereal, se han mantenido en 2018 en una senda de estabilidad, unidos a una floreciente industria agroalimentaria, que tiene en dos potentes almazaras a sus representantes más aventajados.

En los últimos días de 2018, el Ayuntamiento ha aprobado el presupuesto municipal del electoral 2019. Los grupos de la oposición no han  apoyado las cuentas, precisamente por el marcado atildamiento electoral que perciben en ellas. A menos de cinco meses para la cita con las urnas, no hay gobierno local o autonómico que se prive de colocar bien a la vista, aquellas actuaciones que mejor le sitúen frente a sus oponentes de cara al trascendental paso por las urnas. En Valdepeñas, el panorama no presenta novedades que apunten a un cambio de gobierno, salvo el debut de Podemos y la confirmación de Ciudadanos como alternativa para el electorado que desde 2007 ha confiado en UCIN; opción cuyas horas están contadas. A la derecha del PSOE, la oferta vuelve a estar fragmentada en dos siglas, si no en tres, si se confirma la participación de VOX. Pero a su izquierda, la diversificación del voto en dos alternativas y no en una como hasta ahora, facilita la continuidad de un gobierno de signo socialista para la ciudad.

En este principio de 2019, la incógnita a despejar es si Jesús Martín Rodríguez-Caro optará por quinta vez al sillón de alcalde. Cuestiones de índole particular le llevan a plantearse en estos días, si vuelve a repetir o si deja paso a un nuevo rostro para el cartel electoral; mujer seguramente. Personalmente, si tuviera que apostar por qué hará finalmente, sin dudar señalaría a que intentará llegar a veinte años como primer edil. La solución, para San Antón.