Eso es lo que necesita España. Y con un discurso carente de propuestas y plagado de insultos, -según advierte Adriana Lastra, 37 en 15 minutos-, no se perfila esa derecha auténtica que necesitamos todos. Una derecha basada en su ideología conservadora, liberal y democristiana; una derecha capaz de ser alternativa de gobierno; una derecha con mensajes fieles y propuestas coherentes. No necesitamos una derecha inspirada, y tutelada por el aznarismo, por una prensa propagandista, y por unos poderes fácticos, dispuestos a todo con tal de no perder sus privilegios.

Tenemos un gobierno de coalición, -el primero en nuestra historia reciente-, que se ha constituido, no sin dificultades, y por añadidura sin mayoría parlamentaria. Hecho que no supone en absoluto una debilidad, como algunos quieren mostrar. Gobernar en coalición y en minoría es lo más frecuente en Europa, en las democracias plurales, en las que se aceptan y se respetan todas las posiciones. Un gobierno de coalición y en minoría implica escuchar, dialogar y pactar. Eso no es debilidad.

Tenemos un gobierno de coalición y en minoría, sin estar acostumbrados a este escenario. Tiene que consolidar esa coalición; y hasta ahora lo está consiguiendo con el esfuerzo de ambas partes. Tiene que hacer frente a una grave situación caída del cielo; y que, con sus aciertos y sus errores, está haciendo frente lo mejor que puede.

Y tiene que diseñar una reconstrucción sanitaria, social y económica ajustada a la socialdemocracia, y alejada de otras fórmulas que nos llevaron a la precariedad, la desigualdad y la corrupción. Esperemos que acierte.

El Sr. Casado, no es que puede, es que debe, criticar al Gobierno. Está obligado a poner encima de la mesa sus propuestas. ¡Que se olvide de la estrategia de Vox, y de si sus votantes se le escapan por el franco derecho!. No prestará un servicio a España, ni se hará con el liderazgo de la derecha, ni será alternativa, acusando al Sánchez de “aprovechar la pandemia para acabar con la libertad, la propiedad privada y el estado de derecho”. No tiene fundamento para acusar al Gobierno “de bajeza moral; ni de que utiliza a los parados y autónomos como escudos humanos”. Le dé, o no, resultados electorales, esa no es la derecha que necesita España.