En próximas columnas me dedicaré al análisis de lo bueno y lo malo del PSOE, como había prometido. Pero hoy, y en aras de la actualidad, hablo del “NO” de Pedro Sánchez, el “NO” del PSOE, el “NO” de la socialdemocracia. He tomado frases y argumentos del profesor de Filosofía en la Universidad de Granada, José Antonio Pérez Tapias.

En próximas columnas me dedicaré al análisis de lo bueno y lo malo del PSOE, como había prometido. Pero hoy, y en aras de la actualidad, hablo del “NO” de Pedro Sánchez, el “NO” del PSOE, el “NO” de la socialdemocracia. He tomado frases y argumentos del profesor de Filosofía en la Universidad de Granada, José Antonio Pérez Tapias.

Nos falta a los votantes, y a los políticos, dignidad democrática; coherencia democrática, añadiría yo. Cuando, Pedro Sánchez sale a los medios a decir, por activa y por pasiva, que siempre dirá ”NO”, a la investidura del Sr. Rajoy, cumpliendo lo acordado en el Comité Federal, está siendo coherente, está dando muestras de dignidad democrática.

El PSOE está obligado a votar en contra por convicción ideológica y ética; no puede abstenerse ante la mentira, la desigualdad, el desempleo y la corrupción. Tanto por las políticas antisociales, como por el carácter autoritario de sus actuaciones y sus leyes, Rajoy no está legitimado para pedir ahora el apoyo del PSOE.

Y si a eso se añade la corrupción sistémica que afecta al PP como organización política y social, es imposible justificar que vuelva a presidir el Gobierno de España. Pedro Sánchez y el PSOE están obligados, por coherencia y dignidad, a negar que haya de nuevo un Gobierno del PP. “La dignidad manda”, dice el profesor Pérez Tapias.

Desde el PP, -lógico-, y desde ciertos ámbitos del PSOE, -incomprensible-, se insiste en que por el bien de España, hay que facilitar la formación de un nuevo gobierno. Sí, pero no a costa de apoyar a quienes han causado un enorme daño, a la política, a los ciudadanos, y a las instituciones. No se puede tapar un mal con otro peor. Por dignidad democrática no se puede apoyar a quien lleva a sus espaldas ese lastre.

Pedro Sánchez no es el culpable del bloqueo, ¡NO!, lo es el PP que tiene la responsabilidad de encontrar apoyos y no es capaz de encontrarlos. La posición del PSOE no puede ser otra que la defendida por su líder. Esté en el gobierno, o esté en la oposición, -eso no es lo esencial-, el PSOE debe exhibir coherencia y dignidad con sus principios, con los principios de la socialdemocracia. Por no haber sido, en ocasiones, fieles a su ideología y a su ética, el PSOE ha perdido cinco millones de votos.