Erase una vez que en la Asociación de Vecinos “Barrio de la Espiga” había dos propietarios de sendos pisos en dos bloques muy próximos, Jonny y Manolo. Ocurrió que un día, forzados por cierta operación, Manolo tuvo que ceder una habitación de su piso a Jonny. La verdad es que a partir de esa cesión se creó una situación un tanto inédita, que solo ha traído problemas. Muchos años después Jonny decide borrarse de la Asociación “Barrio de la Espiga”. Muy listo él, intenta colar que la habitación que tiene en el piso de Manolo, pertenece a su piso y que a partir de ahora puede hacer lo que quiera, sin tener en cuenta, ni a Manolo, ni a la Asociación.

Por mucho que se empeñe Jonny la habitación que tiene en el piso de Manolo, es suya, nadie se lo discute, pero no pertenece a su piso. Y no puede disponer de ella a su gusto sin contar con el propietario del piso donde está ubicada la habitación. Así las cosas, Manolo, para que quede claro, decide exigir que todas las partes firmen que ante cualquier futura negociación, Jonny, tiene que contar con Manolo, que tendrá siempre la última palabra. No hacía falta, pero lo ha exigido.

Ahora Jonny anda diciendo a los suyos, que no se preocupen que todo está igual y que no ha cedido nada a Manolo. Que no ha cambiado nada… es verdad, en cuanto a la propiedad, pero las cosas han cambiado y mucho. Jonny se ha salido de la Asociación, y por ello no le queda otro interlocutor que Manolo. A partir de ahora no puede tomar ninguna decisión sin el consentimiento de Manolo. Es una de las muchas consecuencias de haberse salido de la “Asociación de la Espiga”. Hombre a los suyos tiene que decirle eso, aunque no sea verdad, es comprensible. No les va a decir que la salida de la Asociación trae consigo este, y otros muchos desastres.

Lo que ya no es tan comprensible, desde ningún punto de vista, es que vecinos y compañeros de Manolo vayan diciendo por ahí lo mismo que Jonny; que vecinos suyos, con el solo objetivo de hacer daño a Manolo porque le tienen hincha, se envuelvan en la misma mentira de Jonny; que vayan diciendo que Manolo ha fracasado; que Manolo ha hecho el ridículo; que a Manolo le han colado el timo de la estampita. Esto solo se le puede ocurrir a quienes aprobaron sin asistir a clase, y sin merecerse ni el aprobado de la asignatura de Educación para la Ciudadanía.