Hemos oído decir a líderes del Partido Popular, a veces con cansina insistencia, que cuando gobierna el Partido Socialista hunde a España en la ruina; ruina que luego ellos tienen que arreglar. Los malos que todo lo destrozan, y los buenos que luego lo recomponen. Esta “verdad”, podría ser; quizá, si lo ceñimos a la economía. Puede ser. Es discutible. Discutible porque las iniciativas económicas de la derecha, siempre han beneficiado a una parte de la sociedad, pero no a toda.

Todo es discutible. Por ejemplo podríamos referirnos a otros aspectos. Podríamos sustituir “lo de destrozar y luego recomponer”. El PSOE, la socialdemocracia, podría decir con la misma insistencia: Hay que esperar a que venga un gobierno socialista para que llegue la política. Para que sea la política la que resuelva los problemas, la que tome la iniciativa. Hay que esperar a que llegue un gobierno socialista para que haga frente a los grandes retos, a las grandes prioridades.

Sí. Vamos a cambiar el mensaje. Podríamos decir: Tuvo que llegar al Gobierno el Partido Socialista en los años ochenta para que se cambiara la estructura económica, para que nos abriéramos a Europa, para que se universalizara la Sanidad y la Educación. Tuvo que llegar el Partido Socialista, ya metidos en el siglo XXI, para que se avanzara en derechos y libertades, en el prestigio de España en el mundo, en bienestar social, en todo lo referente a la igualdad y la dependencia. Ahora acaba de llegar otra vez el Partido Socialista para hacer política, para abandonar la inacción que todo lo dejaba en manos de la Justicia, ha llegado para hacer el cambio más importante en combustibles, ha llegado para hacer frente a los gravísimos problemas que nos afectan. ¿Lo conseguirá? Tiempo al tiempo.

Son dos cantinelas que el ciudadano debe discernir. Cuál de las dos tiene mayor consistencia en términos de adaptarse a la realidad. Política es la ciencia que trata del gobierno y la organización de la sociedad. Es la actividad de los que gobiernan o aspiran a gobernar los asuntos que afectan a un país. Es el ámbito en el que los ciudadanos delegan, confían, sus problemas. Aplaudamos la llegada de la política, la actividad más necesaria, más sublime. Lo demás no es política, es degradación.