Yo sigo insistiendo. No podemos, no debemos caer en debates baldíos. Eso es lo que quieren quienes no desean que se entre en el fondo de las cuestiones. Insisto: “el caso Cifuentes”, es un símbolo, es un botón de muestra. La estrategia del PP, la estrategia Rajoy consiste en hacernos ver que el caso Cifuentes es un caso aislado. No. Es el modelo que nos ha traído el Partido Popular desde los años noventa; es el modelo que consiste en meter las narices en todo; intervenir en todo; hacer de las instituciones una herramienta para su provecho, para provecho de los suyos.

Intervienen en todo lo que se les pone delante. Intervienen en los medios de comunicación, intervienen en la Justicia... Y ahora acabamos de ver que también están interviniendo en la Universidad. Ha tenido que surgir el caso Cifuentes para verlo claro. El caso Cifuentes ha sido el más chapucero, el más indecente, el más impresentable. Pero a mí no es el que más me preocupa. Me ha preocupado mucho más el caso de Pablo Casado, y todos los que están apareciendo. Cifuentes se ha pasado un pelín y ha puesto al descubierto el modelo PP; pero donde se ve el modelo, con toda claridad, es en el caso Pablo Casado.

Pablo Casado, lo ha gestionado mejor, ha reaccionado a tiempo, ha escarmentado con el esperpento de su compañera, ha aprendido la lección. Pero fíjense, ha dicho sin el más mínimo pudor que de las 22 asignaturas que componían su máster, se le convalidaron 18, y las otras cuatro se las sustituyeron por unos trabajos. No voy a entrar en tecnicismos de si esto es posible o no. Solo me pregunto: ¿Para qué quieren un máster? Para gozar de un privilegio que no está al alcance de los demás. ¿para qué les sirve el máster? ¿dónde está el prestigio de ese máster?

Es una forma más de corrupción. Pero no les importa. No les importa el esfuerzo y las dificultades de los demás. No les importa el prestigio de cientos de profesores y de miles de alumnos. No les importa el desprestigio de la Universidad Rey Juan Carlos, no les importa el desprestigio de la Universidad Española. No les importa el papel en que dejan el propio sistema de “grado y máster” que trajo la homologación de Bolonia. Una vez más se trata de mezclar lo público con lo privado, creando redes clientelares donde se intercambian favores, dinero y privilegios. Corrupción.