La responsabilidad siempre es alícuota, que no igual. Cada cual tiene su parte de responsabilidad. En este momento de bloqueo institucional, es muy oportuno hablar de responsabilidades alícuotas. Y, para ello deberíamos establecer dos bandos, dos territorios: en un lado el gobierno en funciones, como partido más votado, y en el otro los demás, con la obligación de ofrecer alternativas, si el primero no lo consigue.

La responsabilidad siempre es alícuota, que no igual. Cada cual tiene su parte de responsabilidad. En este momento de bloqueo institucional, es muy oportuno hablar de responsabilidades alícuotas. Y, para ello deberíamos establecer dos bandos, dos territorios: en un lado el gobierno en funciones, como partido más votado, y en el otro los demás, con la obligación de ofrecer alternativas, si el primero no lo consigue.

Que no lo va a conseguir. Rajoy tiene la mayor y más determinante responsabilidad, porque la ha asumido al aceptar la propuesta del Rey. Me arriesgo a predecir que no lo va a conseguir. No lo va a conseguir, porque no está haciendo nada por franquear dificultades. Esa dificultad radica en que ha gobernado durante cuatro años sin contar con nadie, en que ha basado la superación de la crisis en políticas de desigualdad y precariedad, y que ha estado sumergido en la corrupción, sin haber puesto el más mínimo interés en atajarla; es más, obstruyendo la tarea de la Justicia.

Para superar esas tres, no pequeñas, dificultades, esas tres losas  que lleva, y llevará a sus espaldas, tiene que ofrecer fórmulas para corregirlas, que sean creíbles; y no está proponiendo nada. Se está limitando a exigir responsabilidad a los demás por no favorecer su investidura. No Sr. Rajoy, los apoyos se buscan proponiendo soluciones.

Y, ¿la responsabilidad de los demás? Claro que la tienen. Pero esa responsabilidad no es por no apoyar a Rajoy. No. Es por no presentar una solución alternativa. Una solución que demuestre que son capaces de pactar, algo que el PP ni ha hecho ni va a hacer; una solución clara y contundente que acabe con la injusticia e ineficacia de haber colocado el peso de la crisis sobre las clases medias y trabajadoras; y una solución para acabar de una vez por todas con la corrupción, grande y/o pequeña; desde los “gordos chorizos” que se pasean por los paraísos fiscales, hasta la de “simples chupócteros” que se pasean por los pueblos de España.

O Rajoy ofrece esos cambios para formar gobierno, en lugar de pedir apoyo por “lo bien que lo ha hecho”; o los demás se dejan de zarandajas, y se unen todos para diseñar un gobierno de cambio, como nos habían prometido en campaña. Si no…

http://juliocasarrubios.blogspot.com