FIESTAS DEL VINO 2014

Nohemí Martínez: "Esta Medalla del Servicio Desinteresado a la Comunidad nos renueva las fuerzas y la motivación para seguir hacia adelante"

Con motivo del acto institucional de las Fiestas del Vino, el Ayuntamiento de Valdepeñas hará entrega a AFA Valdepeñas de la Medalla del Servicio Desinteresado a la Comunidad, reconocimiento que llega en un momento especial a esta asociación que conmemora este año su 15º aniversario y a la que ya queda poco para disfrutar de la tan ansiada mini residencia para enfermos de Alzheimer. En advaldepeñas hemos hablado con su responsable, Nohemí Martínez, quien junto a Vicente Salas forman el motor que da vida a AFA Valdepeñas.

afa valdepeñas

Dentro del acto institucional de las Fiestas del Vino, el Ayuntamiento de Valdepeñas os hará entrega de la Medalla del Servicio Desinteresado a la Comunidad. ¿Os esperábais este reconocimiento después de tantos años de trabajo?

No, la verdad es que no lo habíamos planteado, así que ha sido una grata sorpresa.

¿Qué significa para vosotros este reconocimiento?

Como cualquier reconocimiento significa, por una parte, el orgullo innato de ver que los demás lo valoran, y por otro lado, un espaldarazo para seguir hacia adelante. Nos renueva las fuerzas y la motivación.

Cuando se entregan este tipo de reconocimientos, echamos la vista atrás hacia los inicios. ¿Cómo fueron esos inicios?

Los inicios fueron inesperados en aquellos momentos porque todo partió de unos grupos de autoayuda con una trayectoria de dos años. La idea era de un grupo de familias que empezamos a juntarnos con el afán de ayudarnos los unos a los otros. Pero no se nos había ocurrido. Luego ya vimos que para empezar a trabajar teníamos que hacerlo de una manera más seria, oficializarlo, así que creamos la asociación en el año 1999, con lo cual este año es el 15º aniversario y llega en un momento importante. Al año siguiente empezamos a trabajar con los enfermos y aquí seguimos catorce años después, con el Centro de Día bastante consolidado y con la perspectiva de la residencia.

¿Qué balance podéis hacer de estos años?

Muy positivo. Han pasado 230 usuarios por el centro durante todos estos años. Lamentablemente pasan muchos porque el tiempo que está tampoco es demasiado, porque no solamente tienen su patología propia sino también otras añadidas y, sobre todo, tienen un factor que juega en contra, que es la edad. Pensamos que la satisfacción de la familia es grande y la de los enfermos, aunque ellos no lo puedan explicar, solamente con ver sus caras y el cariño que nos dan a todos los que estamos con ellos es porque realmente se sienten a gusto. Y los que lo pueden manifestar así lo hacen, que les encanta estar aquí.

¿Ahora mismo cuántos usuarios tiene el centro?

Ahora mismo hay cuarenta, estamos a tope de la capacidad del centro.

¿Cómo ayudáis a los enfermos desde AFA?

Es una enfermedad que, por sus características, no se puede atajar como cualquier otra patología específica. Si tienes un problema de corazón vas al cardiólogo, pero aquí son muchas las especialidades que interfieren, con lo cual tenemos un equipo interdisciplinar, que no multidisciplinar, porque se pueden tener muchas disciplinas y trabajar aisladamente, pero aquí lo que pretendemos es que  todos trabajen interdisciplinariamente, que sea un trabajo de equipo. Aquí trabajamos desde la terapia ocupacional, fisioterapeuta, enfermería, psicología, podología, es decir, para abarcar todas las áreas que se pueden trabajar en la enfermedad. Cada día ellos cambian de actividad cada hora.

Por ejemplo, la terapia ocupacional que para ellos es fundamental, ya que las terapias no farmacológicas está demostrado que trabajan en preservar las capacidades que todavía tienen. Y luego cada hora cambian y trabajan el lenguaje, la orientación, la praxia, el cálculo, la memoria a nivel más implícito, es decir, desde todas las áreas para poder conservar esas capacidades que aún tienen.

Quizás estos últimos años han sido más difíciles por la crisis. ¿Cómo la estáis sobrellevando?

Han sido muy complicados porque el dinero que tenemos lo vamos invirtiendo en programas y cuando se paran los pagos, nosotros tenemos que seguir afrontando pagos. Tuvimos que tomar una decisión drástica, después de reunirnos con familias y personal, para reducir horarios. Por la tarde tenemos un grupo de cuatro horas y lo que hicimos fue absorberlo por la mañana y quitar tres horas de centro, con lo cual también tuvimos que prescindir de personal. La verdad es que estamos contentos porque, a pesar de tomar esa decisión que no nos agradaba para nada, pudimos seguir atendiendo al mismo número de enfermos que veníamos atendiendo.

¿Cómo está la situación de la residencia?

El edificio está terminado pero el proyecto también consistía en remodelar el centro de día, donde tenemos los dormitorios para estancias temporales, que ya no tienen sentido de ser, tenemos cocinas, que ya no se van a usar porque la comida se hará en la residencia. Por ello, hemos venido temporalmente a la residencia nueva mientras se remodela el centro de día.

¿Y para cuándo estará listo?

No lo sabemos, cuando llegue la financiación. Nosotros hubiéramos querido hacerlo rapidísimo pero nos pilló en el peor momento. Aún así, estamos contentos porque hemos seguido teniendo ayuda, especialmente del Ministerio, y hemos podido llegar adonde estamos ahora mismo. Pensamos que el año que viene ya será el momento en el que termine definitivamente, eso siendo optimistas de que nos llegue la ayuda que nos tiene que llegar.

¿Vais a celebrar algo especial con motivo del 15º aniversario?

Sí, queremos hacer una serie de actividades un poco especiales. Con motivo del Día del Alzheimer haremos las actividades de todos los años, como las mesas petitorias y la Carrera del Euro, pero este año la comida será el domingo 26 de octubre y en ella se hará el acto institucional de la celebración del 15º aniversario. Será un momento importante y queremos que la población lo sepa para que nos pueda acompañar el mayor número de personas.