POLÍTICA

Sergio Mota: “Los jóvenes debemos implicarnos en política porque tiene un componente de futuro en el que los más perjudicados somos nosotros”

Sergio Mota es el concejal más joven del Ayuntamiento de Valdepeñas, pertenece a UCIN desde 2014 y fue el número 2 de esa formación política en las elecciones municipales de mayo de este año. Tiene 24 años y es arquitecto, considera que para “cambiar las cosas que no nos gustan hay que estar dentro”. En advaldepeñas, hemos querido conocer más de cerca como vive un joven de su edad la política y su experiencia en lo que va de legislatura.

Sergio Mota (Copiar)
Sergio Mota concejal de UCIN Valdepeñas

¿Cuándo entras en política?

Fue en noviembre de 2014 y en febrero me dieron la opción de ir en listas para las municipales de 2015. Siempre me ha gustado la política pero pensé que ya era hora de entrar para cambiar las cosas.

¿Eres político?

No me considero político, no me gusta la figura del político como profesión, creo que simplemente sigo siendo un ciudadano como tal, que lo único que ha decidido es intervenir en política porque no estoy de acuerdo con lo que hay y como se están haciendo las cosas. No quería que lo que yo pienso se quedase en comentarios sino que había que llevarlo a la práctica ejerciendo la política.

Esto puede sonar raro porque soy concejal, pero mi actitud no ha cambiado nada y por supuesto no pienso cambiarla. Creo que hace falta más cercanía entre el ciudadano y el político.

¿Cómo llevas estos meses de política activa?

La llevo bien, de primeras las sensaciones son positivas en cuanto al trato personal con el resto de concejales, incluso con los del gobierno. Pero si es verdad que políticamente ya tengo las primeras discrepancias porque han sido tres plenos y en ellos siempre había algo de las decisiones que se estaban tomando en lo que no estaba de acuerdo, incluso a veces en la forma.

Es importante saber separar la relación personal con los otros concejales a lo que luego ejercemos en política, si hay una cosa que no me ha gustado es que muchas veces el debate no está en lo político o en argumentos políticos sino que se va a temas personales. La vida privada de cada uno no es para debatirla en plenos.

¿Qué es lo que no te gusta y que has visto mal en esos plenos?

Pues mira, empezando por los sueldos que me parecen excesivos y un insulto para la realidad valdepeñera, además de la compatibilidad.

¿Estás en contra de esa compatibilidad?

No estoy en contra de la compatibilidad, creo que no es algo malo dentro de la política,  al final tenemos que permitir que casi todo el mundo pueda entrar en ella y los que entramos desde la empresa privada ya sabemos que tiene costes personales y profesionales, y en ese sentido no hay que estar en contra. Tampoco a favor cuando nos conviene y cuando no, que es a lo que juegan PSOE y PP. Estoy en contra de esa compatibilidad en la forma en que se hace, es decir,  los sueldos salen de la realidad y no hay argumentos para la subida de los mismos y aunque se achaca a que son liberados, que van a tener dedicación exclusiva, al final esa exclusividad no es tal, pero supongo que es una forma de llevarlo a cabo así en política.

¿Qué otra cosa te ha llamado la atención?

Pues el último pleno extraordinario. En junio nos dicen que hasta septiembre ya no habrá más actividad, agosto es inhábil  y de pronto la semana pasada convocan un extraordinario que no tiene sentido. Yo creo que un pleno extraordinario se convoca con carácter urgente porque hay un motivo que así lo es, algo que no puede esperar al pleno ordinario. No me ha gustado nada la organización y considero que un Ayuntamiento debe ser serio en la organización de plenos.

¿Se ve la política de forma diferente cuando se está fuera a cuando se está dentro?

No tengo mucha experiencia dentro porque hace tan solo dos meses que entré como concejal, pero sí que desde fuera es más fácil, y uno siempre tiene comentarios de todo tipo, pero cuando estás dentro es más difícil porque tienes una responsabilidad a la que debes responder de alguna manera.

Creo que en los plenos podemos dar más de sí y debemos hacerlo porque la situación no es tan boyante como para hacer una “oposición light”. Incluso yo mismo salgo de los plenos pensando que teníamos que haber dado más de nosotros, argumentar más porque hay decisiones que se han tomado que no tienen cabida en la realidad de ahora y mucho menos en la situación que vive la política aquí.

Tienes 24 años y estás en el mundo de los jóvenes ¿Se interesan éstos por la política?

Los jóvenes están comenzando a interesarse por la política y deben hacerlo, porque no olvidemos que en ella hay un componente de futuro en el que los más perjudicados somos nosotros. El hecho de desentenderte de tu propio futuro al final tiene unas consecuencias. Pero también es entendible que haya desafección hacia la política porque nosotros que sí tenemos la posibilidad de formarnos y muchos lo estamos, no como la generación de nuestros padres, al final nos chocamos con una realidad que ha traído un determinado tipo de política que ha dificultado la situación de los jóvenes a día de hoy. Pero a pesar de ello, tenemos que implicarnos.

Con todo ello, ¿Qué aconsejas a los jóvenes?

Mira, a mí me gusta la política, pero tampoco me gusta tanto,  lo que pasa que pensé que no solo vale “no estar de acuerdo” con las cosas, que tenemos que hacer algo para que eso cambie. No podemos quedarnos en el sofá diciendo que “esto no nos gusta” porque al final nadie lo cambiará por nosotros.

Hay que implicarse y llevar a la práctica lo que entendemos por política.

¿Crees que los partidos políticos considerados “más pequeños” vais a conseguir cambiar algo o todo?

Ya ha empezado a cambiar algo, lo que es positivo, pero todo no creo que se cambie a corto plazo, porque el sistema está preparado para ello. Creo que lo que van a conseguir estas fuerzas políticas va a ser desde lo local. Desde lo pequeño, los ámbitos locales, este tipo de partidos con una estructura más de ciudadanos, menos jerárquica, van a ir cambiando pequeñas cosas.

¿Antes de UCIN tenías alguna ideología concreta o afín a otros?

Nunca me he señalado por nadie, aunque si he sido una persona inquieta que,  por ejemplo, participe del 15-M, que luego derivó para algo que no tenía que ver con lo que yo pensaba. El acercamiento a UCIN tiene que ver más con su estructura independiente en una población local, es una forma interesante de poder trabajar de manera independiente, sin órdenes, porque esa libertad te ayuda a poder cambiar las cosas.

¿Te gustaría llegar a ser alcalde de tu pueblo?

Me gustaría cambiar las cosas, pero no sé si siendo alcalde. El hecho de serlo tiene una responsabilidad que si que ayuda a hacerlo, pero no es mi objetivo prioritario ser alcalde, cambiar las cosas sí, aunque sea desde la oposición.

No me gusta lo que estoy viendo, no me gustaría vivir de la política.

¿Qué harías tú para que hubiera más empleo en Valdepeñas?

Pues de esto parece difícil hablar pero en la práctica no es tan difícil. Lo más importante es dejarse aconsejar por expertos y creo que es lo que le falta al gobierno actual. No hay que dejar que su ímpetu le lleve donde lo lleva, que desde luego no ha sido la de sentar las bases para crear empleo, ni dar oportunidades a los jóvenes, algo muy llamativo en 12 años.

Se ha rebajado el precio del suelo a la mitad, pero hay que llegar a lo que tiene por ejemplo Puertollano, a 1 euro. Hay que fijarse también en esas poblaciones que han conseguido poner los medios para crear empleo, igual que Manzanares que también es un buen ejemplo de atraer empresas. Sin embargo, aquí siempre miramos para otro lado y preferimos hacer una política de cambiar calles, con lo que no estamos buscando hacer una Valdepeñas mejor, sino salir otra vez dentro de 4 años. Lo que tampoco significa hacer urbanismo, y de eso entiendo algo.

Es una cuestión de intención, reformar calles, la construcción, da un trabajo que es lo más inmediato, pero cualquiera puede hacerlo y es “pan para hoy hambre para mañana”. Considero que hay que ir a políticas más de futuro y eso en cuatro años no se va a ver. Hay que ser realistas, cualquier partido no puede prometer en este tiempo traer empresas, pero sí sentar las bases para que vengan en ocho.

¿Aspiras a algo más que a lo local?

Mi objetivo es trabajar aquí, por Valdepeñas, no tengo otras pretensiones. 

¿Habéis hecho crítica interna tras perder un concejal?

Si, lo hemos hecho, y quizás una de las cosas que más nos puede haber perjudicado son los sucesivos cambios de nombre y que no hemos sabido aclarar, lo que ha podido crear confusión entre algunos ciudadanos. Cuando pierdes no siempre es culpa de otros y por ello hemos hecho autocrítica. Debemos comunicar más nuestro mensaje a los ciudadanos, igual hay que trabajar más en eso.

Cuatro años son muy largos en política ¿Crees que llegarás a cansarte?

Todo el mundo me habla de la dureza, pero no creo que me canse, tengo muchas ganas de participar y poder defender puntos. Tengo claro que con Jesús Martín los plenos son duros y que lo van a ser más, entrar en lo personal no está bien. Aquí hay varias cosas muy claras y es que esta persona no tiene argumentos políticos y utiliza los personales, los plenos no se retransmiten y lo que podamos demostrar como concejales de la oposición ni siquiera la gente tiene opción a verlo. Sin darnos cuenta, vivimos en una calma en la que el pueblo está adormecido, hasta tal punto que lo poco que podemos demostrar la oposición ni siquiera es visible.

Lo personal en los plenos tiene que acabarse, hay que discutir de política, de ideas, de proyectos.

¿Crees que se va a conseguir revitalizar Valdepeñas en estos cuatro años?

Si no se ha hecho en doce, en cuatro va a ser muy difícil. Se han hecho políticas de "pan para hoy y hambre para mañana" y por otro lado, es una ciudad que no está bien urbanizada, que en el presente se ha quedado pequeña y en el futuro "es incierto". A Valdepeñas se le ha dado una vuelta de fachada, nada más, ni siquiera tiene un buen urbanismo y todo ello hay que ponerlo en conocimiento de los vecinos y vamos a dejarnos de "si tu haces cual o tal", porque eso no es política.